Principios / Marta Yolanda Díaz-Durán A.

2.04.2019

Corrupción, con o sin CICIG


Mientras muchos - de los pocos -, interesados en la política en Guatemala todavía se encuentran enfrascados en un diálogo de sordos cuyo tema principal es Iván Velásquez y la CICIG, ¿qué pasó con la lucha contra la corrupción? ¿Continúa la persecución de corruptos? ¿Se detuvo la cacería de brujas? ¿Hemos avanzado en el proceso de arrancar las raíces del árbol de la corrupción o no pasamos de podarlo? Veamos con qué información contamos para responder estas preguntas:

El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), elaborado por “Transparencia Internacional” (TI) desde 1995, clasifica a los países según el grado de corrupción gubernamental que los encuestados perciben. El IPC evalúa al sector público, incluyendo a funcionarios y políticos en general. Es un índice compuesto: o sea,  es una encuesta de encuestas, que se construye a partir de sondeos a expertos y a gerentes de empresas. TI define la corrupción como “el abuso del poder encomendado para beneficio personal”. El “Diccionario de la Lengua Española” (DLE), en su cuarta acepción, define la corrupción en las organizaciones, especialmente en las públicas, como la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.

El IPC es una evaluación basada en la percepción de prácticas corruptas en la esfera estatal y se mide en una escala entre cero (muy corrupto) y cien (ausencia de corrupción). En los resultados de 2018, Guatemala obtuvo una puntuación de 27 sobre 100, posicionándose en la casilla 144 de 180 países. Nuestro país bajó un punto en comparación con los 28 puntos obtenidos en 2015, 2016 y 2017, retrocediendo una posición en el ranking mundial. En el año 2009 obtuvimos 34 puntos y en ninguno de los años siguientes la percepción mejoró. Más aún, en 2011, durante el gobierno de la UNE, también obtuvimos 27 puntos.

Más de dos tercios de los países evaluados obtuvieron puntajes por debajo de 50, con una nota promedio de 43. Guatemala, se ubica por debajo del promedio mundial. Y cómo no se va a percibir de tal manera la corrupción en nuestro país si, solo por mencionar uno de tantos ejemplos, la semana pasada la Contraloría General de Cuentas denunció que varios de los cupones para alimentos que el MAGA debía entregarle en 2018 a los agricultores afectados por la sequía, fueron a parar a manos de empleados públicos. Aunque, según IT, la percepción negativa sobre el gobierno de Morales se debe a su enfrentamiento con la CICIG.

Sin embargo, lo que los datos nos muestran, analizados contextualmente en la última década, es que, con todo y la presencia de la CICIG, la percepción sobre la corrupción empeoró en lugar de mejorar. ¿Por qué? Porque como lo hemos señalado unos cuantos ¡hasta el cansancio! en Guatemala, lo que hemos visto, particularmente en los últimos tres años, es una persecución selectiva de corruptos, y en varios casos un acosamiento injusto, pero NO una verdadera lucha contra la corrupción. Se han atacado algunos de sus efectos, pero no su causa: el sistema político de incentivos perversos. Si realmente queremos reducir la corrupción al mínimo posible, lo que debemos hacer es limitar el poder discrecional del cual gozan los gobernantes y fortalecer nuestras instituciones legítimas.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 4 de febrero de 2019.

Etiquetas: , , , , , , , ,

10.22.2018

Marcha a lo incomprendido

Tanto la fotografía como el texto son de mi autoría y mi responsabilidad.


Muchos años después, frente a la Estatua de la Libertad, el joven inmigrante Gabriel García, había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a vivir al país más cercano al paraíso capitalista: Estados Unidos. García no ha llegado a marqués, pero vive mucho mejor de como viviría si se hubiera quedado en Honduras. No está muy seguro de cuál es el motivo de la diferencia, pero intuye que algo tiene que ver con lo que representa esa enorme escultura de una mujer sosteniendo una antorcha.

García entiende que emigrar, a pesar de los peligros y riesgos que se enfrentan, representa una especie de renacer para quienes el presente gris que ofrecen sus países de origen, presagia un futuro negro. Sabe que aunque algunos pagan con su propia vida la osadía de desafiar a los gobiernos de sus países y de los países a los cuales deciden emigrar, no hay uno solo que no espere un mañana más seguro en esas tierras que en un principio les son ajenas. De lo contrario, nunca se hubieran arriesgado a emigrar.

No obstante, García como la mayoría de los inmigrantes, no entiende a cabalidad por qué en Estados Unidos hay mucho más oportunidades de progresar que las pocas opciones que hay en sus naciones. Eso sí, aprendió que parte vital de la libertad del ser humano es la de elegir dónde vivir su vida. Está seguro de que la inmigración no es mala. Que querer mejorar la calidad de vida propia y la de nuestros seres queridos no es un delito, menos un crimen. Confirmó que la mayoría de los estadounidenses lo entienden de igual manera. Por eso sus padres encontraron trabajo recién llegados, así como lo encontró él al momento de terminar sus estudios.

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría y también de la locura…; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación”, pensaba el guatemalteco Carlos Boz al comparar la historia de su ciudad original con su ciudad actual. Boz se había unido a la marcha de los hondureños cuyo objetivo era llegar al país donde aún se podían cumplir los sueños, si uno estaba dispuesto a trabajar.

Boz extrañaba su amado terruño, y se preguntaba por qué no logró enriquecerse en éste. Buscando respuestas, se topó con otro inmigrante llamado Luis Vonmises, quien le explicó que “nadie puede encontrar una salida segura para sí mismo si la sociedad está avanzando hacia la destrucción. Por lo tanto, todos, en su propio interés, deben lanzarse vigorosamente a la batalla intelectual. Ninguno puede apartarse con despreocupación; los intereses de todos dependen del resultado. Ya sea que elija o no, cada hombre se ve arrastrado a la gran lucha histórica, la batalla decisiva en la que nuestra época nos ha sumido”.

Siguiendo las enseñanzas de Vonmises, Boz se cuestionó, investigó y deliberó, llegando a la conclusión de que la diferencia principal radicaba en el sistema de normas. Aún no entiende plenamente por qué, pero sí está seguro de que nada que le ofrezcan los gobernantes en nombre del Estado será una realidad. Sabe que las promesas de campaña de los políticos son un engaño. Aceptó que el único responsable de su prosperidad es el mismo. Nadie más.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 22 de octubre de 2018.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

7.23.2018

El censo impositivo



Comenzó el XII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, que nos va a costar a los tributarios, no al abstracto Estado, alrededor de 350 millones de quetzales. ¡Carísimo! Un gasto innecesario, al menos para quienes lo vamos a pagar. Pero el costo mayor del censo serán las consecuencias que los datos recopilados traerán en el largo plazo. Sin importar que tales datos sean verdaderos o falsos, el gobierno los certificará como las cifras a partir de las cuales van a aumentar el número de diputados al declarar inconstitucional la reforma que los fijó en 160. Las cifras que usaran para expoliarnos aún más con la excusa de financiar las supuestas políticas públicas que van a promover para apoyar a los más pobres. ¿Qué pobres? ¿Los pobres politiqueros que lleguen al ejercicio del poder, sus familiares, sus amigos y los miembros del partido al que pertenecen?

Un censo que hace sólo unos días fue denunciado, entre otras cosas, por irregularidades en su planeación y organización, lo que presagia la falta de credibilidad en sus resultados, independientemente de todo el dinero que han gastado en promocionarlo. En particular se comentó que en censos anteriores se tenía seleccionado y capacitado el personal desde varios meses antes de su inicio, mientras que para este censo se supo que la semana pasada todavía se encontraban en ese proceso. También se supo que pidieron una ampliación del presupuesto aprobado porque no les alcanzó lo que solicitaron. Espero que efectivamente los auditores de la Contraloría General de Cuentas estén pendientes del proceso del censo para reducir en algo el malgasto de nuestro dinero.

El objetivo primario de un censo poblacional es determinar el número de personas que componen un grupo. Por medio de un censo de población se pueden llevar a cabo algunas actividades extras, como en el caso presente en Guatemala. Además de calcular el número de habitantes de nuestro país a la fecha, van a aprovechar para ¿obtener? una serie de datos demográficos, económicos, sociales y de hábitos para justificar la intervención de los gobernantes en nuestra economía y en nuestras vidas.

El cuestionario consta de 70 preguntas, divididas en siete capítulos. En la primera hoja de la boleta se recogen datos geográficos, como el tipo de vivienda y material de construcción del inmueble. Las páginas dos y tres se centran en preguntas relacionadas con la propiedad de la vivienda, servicios e infraestructura de las casas, además de la migración hacia otros países. Las páginas cuatro y cinco se enfocan en las características sociodemográficas, migración interna, autoidentificación étnica, discapacidad, escolaridad, usos de la tecnología informática, condición laboral y fecundidad. La boleta tiene capacidad para recabar datos de hasta ocho personas por hogar.

El único censo que era importante hacer, además de una de las primeras promesas del gobierno actual, es el de los empleados estatales, el cual no se hizo por la oposición de los líderes sindicales a quienes no les conviene que se conozca esa información. El censo es un engaño más que servirá de excusa para cobrar más impuestos y financiar al ineficiente Estado Benefactor/Mercantilista. Yo no seré parte de ese censo. ¿Usted?


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 23 de julio de 2018.

Etiquetas: , , , , , ,

6.11.2018

Después del Fuego

La imagen es de RepúblicaGt. La edición es responsabilidad mía.


Viene el duelo, no la calma. Viene el dolor, no la paz. Viene la lágrima, no la risa. Viene la angustia, la confusión, la indefensión. Vienen las preguntas sin respuestas, los reclamos, la búsqueda de culpables… viene el rostro que refleja el espejo. Después del fuego que quema, también puede venir más fuego. Puede venir el fuego que destruye lo poco que quedó en pie, o puede venir el fuego que calienta el hogar que se logra integrar. ¿Qué hará la diferencia entre uno u otro escenario?

¿Qué hacer frente a una catástrofe? ¿Cómo continuar viviendo? ¿Qué se necesita para entender las palabras que dejó escritas José Antonio Castillo a su esposa, Gloria Cojolón? “No todo es para siempre. Sigan adelante, la vida sigue…la vida es así”. Es una verdad indiscutible que la vida termina algún día. Pero, ¿tiene que ser la vida trágica, infeliz, plagada de obstáculos insalvables? ¿Qué podemos cambiar para que la vida, independientemente de la muerte, sea diferente?

¿Por qué arriesgar la vida por unos pocos bienes, tal y como hicieron tantos que no abandonaron sus casas? Porque, ante las circunstancias que enfrentamos en Guatemala, esos pocos bienes les ha costado mucho acumularlos. Porque ante tantas dificultades que encuentran en el inhabilitado camino de la prosperidad en nuestro país, cualquier bien que posean es indispensable para seguir viviendo.

Porque, sin más rodeos, el origen de esta tragedia, ¡cómo de la mayoría de tragedias que se dan en Guatemala! se encuentra en nuestro sistema político, basado en incentivos perversos que castigan al productivo y facilitan la corrupción de los peores representantes de la sociedad. Un sistema basado en la fe irracional en el Divino Estado, todopoderoso, que todo lo resuelve y de todo se debe hacer cargo.

Un sistema que ha fracasado. Un sistema que impide la mejora en la calidad de vida. Un sistema que estorba la existencia misma. Qué mejor forma de ejemplificarlo, que con las declaraciones de Héctor Pozuelos Illescas - un sobreviviente de San Miguel Los Lotes que asumió la búsqueda de su mamá, María de Jesús Illescas-, de que las autoridades en lugar de ayudarlos a encontrar a sus parientes los hacen caminar más al restringir el acceso.

La zona cero del desastre es toda Guatemala, y los damnificados somos los que en esta tierra vivimos. La ruta que con urgencia debemos habilitar es la que nos permita progresar. Debemos derribar los muros que hemos permitido que levanten quienes ejercen el poder, apoyados por grupos de presión que, brevemente, son los únicos que se benefician de la miseria del resto. Debemos detener la búsqueda de excusas para seguir sosteniendo un sistema inmoral que solo beneficia a unos pocos. Que promueve el paternalismo, la mediocridad y el conformismo.

Los expertos opinan que tomará 50 años para que los terrenos cubiertos de material volcánico se recuperen. Espero que no sea ese el tiempo que nos lleve hacer los cambios urgentes al sistema, porque de lo contrario, ¿cuántas tragedias más vamos a vivir? ¿Cuántos más van a morir por la decisión de la mayoría de falsear la realidad para seguir aferrados a fantasías que terminan convirtiéndose en pesadillas?


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 11 de junio de 2018.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

6.04.2018

La corrupción y los estados de excepción

Imagen tomada de la cuenta en Facebook de Ramón Parellada, quien la compartió de la cuenta de Ligia Pérez Katz. La edición y los comentarios son míos, y asumo la responsabilidad de éstos.

El oportunismo de algunos políticos, particularmente de aquellos en el ejercicio del poder, llega al extremo indeseable cuando utilizan de excusa para eliminar los pocos límites que tienen las tragedias que enfrentan los ciudadanos. De nuevo lo vemos en Guatemala con la declaración del Presidente de un estado de excepción ante el drama que viven muchos de nuestros compatriotas a raíz de la erupción de ayer, domingo 3 de junio de 2018, del Volcán de Fuego. Un estado de excepción que intentan confirmar varios diputados hoy por la tarde.

Tal y como lo señalo en mi artículo publicado hoy, “Jimmy, el globito”, debemos enfocarnos en identificar claramente el origen común de nuestras tragedias políticas. Esta identificación debemos hacerla de forma objetiva y basada en los hechos comprobables, no en falsas expectativas, sesgos o excusas para justificar emociones destructivas como lo son la amargura, la frustración o la envidia. Es vital reconocer que el común denominador de la inseguridad, de la corrupción y de la injusticia es el poder. Y una vez este no sea limitado, nos toparemos en todos lados con una interminable propaganda sobre lo indispensable que es y cuán perdidos estaríamos sin el Divino Estado.

En mi artículo titulado del 23 de septiembre de 2016 “La calamidad es no prever”, recuerdo que la visión de Conred es la de “Constituir el centro de convergencia de la aptitud nacional para la prevención, vigilancia y respuesta a los fenómenos naturales y sociales que pongan en riesgo a las comunidades en sus bienes más valiosos: la vida, integridad física y propiedades, que constituyen fundamento de la paz íntima y cotidiana de las agrupaciones humanas”.

Precisamente, la que eligieron como la primera fase de sus funciones es la de prevención y mitigación. Entonces, ¿cómo es posible que, si es que se supone que ellos van a enseñar a otros a prever, en su caso sean INCAPACES de hacerlo sin un estado de excepción? Esa es la verdadera calamidad. ¿O es una contradicción? ¿O es una mentira descarada, que no puedan prever con tiempo suficiente, cumpliendo con los requisitos de la Ley de Compras y Contrataciones?  

Repito lo expresado en infinidad de ocasiones, los estados de excepción, tanto ayer como hoy y mañana… y en casi todos los eventos que pretenden justificarlos, sólo han servido para facilitar la corrupción pues, como correctamente lo señaló Lord Acton, el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente. El más reciente estado de calamidad decretado por Morales, si es confirmado por el Congreso, solo servirá para que unos acumulen fortuna a costa nuestra, como ha sucedido siempre. Mientras, los damnificados seguirán esperando sentados el apoyo del Estado.

Menos mal que muchos guatemaltecos practicamos la virtud de la benevolencia y nos las arreglamos para ayudar a los más afectados. Cada uno de nosotros puede ayudar, no importa cuánto podemos dar, si no que todos demos lo que podemos. Así, cooperando, lograremos que nuestros compatriotas más afectados por la erupción del Volcán de Fuego puedan levantarse. ¡Ánimo!

Etiquetas: , , , , , , ,

5.28.2018

¿Por qué murió Claudia Patricia?




¿Murió Claudia Patricia Gómez González porque en Guatemala no podía vivir como ella quería vivir? ¿Murió Claudia Patricia porque en Guatemala, a pesar de haberse graduado de perito contador, no podía encontrar un trabajo que le permitiera mejorar su calidad de vida? ¿Murió Claudia Patricia porque en Guatemala no encontró la posibilidad de progresar? ¿Por qué Claudia Patricia y millones de personas más, no pueden hacer realidad sus sueños en Guatemala?
                             
¿Por qué Claudia Patricia decidió emigrar a EE.UU. a pesar de los peligros que sabía que iba a encontrar en el camino? ¿Por qué decidió irse de Guatemala sabiendo que podía morir, como muchos otros murieron antes que ella intentando llegar a EE.UU.? ¿Por qué eligió irse a EE.UU. y no a Venezuela, Cuba o Nicaragua, por ejemplo? ¿Qué hace la diferencia, entre estos países, en la calidad de vida de la gente? ¿A cuál de estos países se asemeja Guatemala y por qué?

Después de conocer la historia de Claudia Patricia Gómez González, similar a la de tantos que han tomado la misma decisión que ella tomó de abandonar nuestro país, repito con más vehemencia, si acaso se puede, la pregunta que nos dejó Matt Ridley a los guatemaltecos cuando visitó nuestro país: “¿Qué tema puede ser más importante que el origen de la prosperidad?”

¡Cuántas historias de éxito habrá escuchado Claudia Patricia antes de tomar la decisión de emigrar! Historias de compatriotas nuestros que llegaron a EE.UU. y acrecentaron sus ingresos. Por eso, tantos como ella optan por hacer la maleta e irse a vivir al otro lado de la frontera, con la certeza de que van a encontrar trabajo productivo, condición sine qua non para la supervivencia de todo ser humano, ya que si quiero incrementar mis ingresos reales, debo aumentar mi productividad. Y, ¿quién no va a querer contratar a aquel que sabe que su mejora de vida depende de su productividad?  .

El hambre que sufren incontables compatriotas nuestros, el cual a duras penas logran saciar precariamente, no es consecuencia del cambio climático, ni de los avorazados empresarios, ni de la falta de programas sociales estatales: es producto de todos los obstáculos que hay para crear riqueza. Y la peor de las ironías es que la mayoría de esos obstáculos son puestos con la excusa de ayudar al desarrollo. ¿El desarrollo de quién? Una tragedia promovida por aquellos que creen que apoyan, y que lo único que logran en el largo plazo es más miseria para los más pobres. ¡Ah! Y facilitar la corrupción para aquellos que llegan al ejercicio del poder.

Para que no decidan más claudiapatricias emigrar, tienen que confiar de que en Guatemala pueden prosperar. Para poder prosperar necesitan contar con un trabajo productivo. Para que haya trabajo, necesitamos inversión. Para que haya inversión por lo menos debe haber certeza jurídica, respeto a la propiedad privada y un sistema impositivo bajo y competitivo. Bien lo dijo Dwight E. Lee: “Las decisiones políticas equivocadas, que ignoran lo que hemos aprendido de la economía REAL, afectan a los más pobres”. ¿Cuántos más morirán antes de que la mayoría reconozca la realidad?


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 28 de mayo de 2018.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

4.16.2018

La consulta que no fue



La consulta que no fue consulta. La consulta que fue una imposición solapada. La consulta que escondía la amenaza de que si no se respondía como los gobernantes querían, la repetirían hasta que ganara el sí. Y en tal caso, lo mejor hubiera sido que la respuesta a la pregunta de si estamos “de acuerdo que cualquier reclamo legal de Guatemala en contra de Belice sobre territorios continentales e insulares y cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios sea sometido a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para su resolución definitiva y que esta determine las fronteras de los respectivos territorios y áreas de las partes”… solo fuera sí.

Al menos, eso me queda claro de las declaraciones del excanciller Raúl Morales a Prensa Libre, dadas el 2 de agosto de 2017. Cito: “En caso de que en un país gane el NO, habría que repetir el referendo hasta conseguir el SÍ de la ciudadanía, porque ambas naciones firmaron una reforma del acuerdo original, en la que reconocen que la única solución al diferendo es llevarlo a la CIJ, la cual, al emitir sentencia, definiría los límites territoriales”. O sí o sí a la primera. O de lo contrario, el reclamo nos saldrá muy caro, mucho más caro de lo que ya nos ha costado.

Digo lo anterior porque soy una persona práctica y no voy a falsear la realidad. En el contexto actual, los tributarios llevamos las de perder. Lamentablemente los políticos aprendieron nuevas mañas a raíz de la Consulta Popular que perdieron en 1999. Ahora se aseguran de que a los ciudadanos ¿consultados? no les quede otra opción que votar como a ellos les interesa que se vote. De lo contrario, habrá seudoconsultas, impopulares la mayoría, hasta que se salgan con la suya, lo que implica un gasto multimillonario. En este caso, varios cientos de millones de quetzales de nuestros impuestos, por cada vez que se haga la supuesta consulta. Lo que, mientras, les representa un gran negocio a los burócratas que están a cargo de las tales procesos.

Yo decidí no ser parte de la farsa y no fui a votar. Eso no significa que no considere importante definir la situación limítrofe entre Belice y Guatemala. Y menos significa que no me interesan las condiciones en que viven nuestros compatriotas en esas zonas cuyos límites no son claros. Sin embargo, me parece de una ingenuidad extrema el creer que esas condiciones van a cambiar para bien con autorizar a los gobernantes de Guatemala para que permitan que la CIJ decida sobre el diferendo con Belice, y que la CIJ será justa a la hora de dictar sentencia.

Las condiciones de vida de TODOS en Guatemala, no sólo de quienes viven “entre Jerez y la frontera”, van a mejorar hasta que los gobernantes cumplan, en nombre del abstracto Estado, con su mandato primordial de garantizarnos “a los habitantes de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral”. Y para que a los gobernantes no les quede de otra más que cumplir con sus deberes, los ciudadanos debemos promover un cambio de raíz a nuestro sistema político y la forma de gobierno que prevalecen. Para lo cual, irónicamente, deberemos ser consultados en otra oportunidad.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 16 de abril de 2018.

Etiquetas: , , , , , , ,

9.11.2017

Ni independientes ni libres



Entiendo la necesidad de muchos de sentirse encendidos de patrio ardimiento por estas fechas. Más aún, si reconocemos la creciente incertidumbre en todo aspecto de nuestra vida en sociedad. Incertidumbre política, incertidumbre económica, incertidumbre legal. Incertidumbre provocada por la falta de cumplimiento de las normas básicas de convivencia y respeto que deben regir en una sociedad próspera. Normas que son principalmente incumplidas por quienes ejercen el poder.

Por supuesto, la incertidumbre siempre va a existir por el solo hecho de que estamos vivos. Precisamente la idea de asociarnos para cooperar, intercambiar y convivir con otros tiene como objetivo minimizar esa incertidumbre y facilitar a los miembros de la sociedad el hacer realidad su proyecto de vida. Sin embargo, en nuestro país estamos aún lejos de alcanzar ese ideal, y de alguna manera, en diferentes grados, todos somos responsables.

Yo lamento que en Guatemala estamos todavía lejos de vivir dentro de un sistema político que proteja la convivencia pacífica y respetuosa, entre otros motivos, por la emotividad que predomina entre los miembros de nuestra sociedad que los hace víctimas fáciles de los populistas que añoran llegar al poder. Oportunistas que se aprovechan de la confusión intelectual y la pereza mental de la mayoría.

Sin ir muy lejos, durante el mes de septiembre somos testigos de la confusión que hay entre dos términos importantes para toda persona que se valora y busca su felicidad: independencia y libertad. Lo anterior no es una confusión sólo de los guatemaltecos. Es una confusión que observamos en otros países donde también es muy difícil para sus habitantes mejorar su calidad de vida. Por eso hoy existen muchas naciones independientes, pobladas por siervos y esclavos incapaces de reconocer que ellos mismos son la causa de su miseria. Falsean la realidad y no se atreven a admitir lo obvio: que entre más poder adquieren los gobernantes, no sólo aumenta la incertidumbre, también somos menos libres e independientes.

Si es cierto que veneramos la paz cual presea, debemos esforzarnos, mental y físicamente, por construir un Estado de Derecho donde todos seamos iguales ante la Ley y los gobernantes cumplan con sus funciones primordiales: dar seguridad y velar porque haya justicia. Seguridad en el sentido de que no se violen los derechos individuales de todo aquel que respeta los derechos de los demás. Y justicia en caso de que algún antisocial violente la vida, la libertad o la propiedad de alguien.

Fuera de estos dos deberes, propios de la naturaleza del gobierno, cualquier otra obligación que se le endilgue a quienes ejercen el poder político implica la violación de los derechos de unos para satisfacer las demandas de otros. Es esa injusticia, más allá de las supuestas buenas intenciones que aducen para justificar el otorgar más poder discrecional a quienes lo ejercen, el origen de la corrupción. Si queremos acabar con esos abusos, es a ese poder ilimitado al que debemos enfrentar.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 11 de septiembre de 2017.

Etiquetas: , , , , , ,

8.27.2017

Guatemala Partida




Entre rumores y hechos, Guatemala se partió. ¿Y todo por qué? Por la ambición de poder. La división aumentó entre los rumores que irresponsablemente difundieron periodistas influyentes; la solicitud de Iván Velásquez y Thelma Aldana de un proceso de antejuicio en contra de Morales por “financiamiento no declarado durante la campaña política de 2015”; y la pésima decisión del Presidente Jimmy Morales de declarar non grato a Velásquez y expulsarlo del país.

No cabe duda que Morales está mal asesorado. Pero, al final, el responsable de sus decisiones es él. Poca visión del Presidente y poca inteligencia de quienes le hablan al oído. En el peor de los momentos se unió Morales a la ola de la victimización de Velásquez, cuando su imagen se podía fortalecer por el fracaso de la que se suponía iba a ser una protesta multitudinaria y por su correcta declaración de que respeta las leyes y confiaba en el debido proceso y la objetividad de la justicia en lo que respecta al antejuicio en su contra.

¿Por qué Jimmy? Ya estaba claro que no todos los guatemaltecos aceptábamos sin discutir las acciones de Velásquez y la CICIG, y esto no iba a cambiar por más que convocaran a manifestaciones para apoyar a Velásquez o intimidar a quienes lo cuestionamos. Tarde o temprano Velásquez se hubiera ido, sin pena ni gloria. Ahora, se irá convertido en un mártir para beneficio de los socialistas que ansían llegar al ejercicio del poder para profundizar aún más el sistema estatista e intervencionista que prevalece en nuestro país.

Lo más lamentable de todo es que en Guatemala, a pesar de tantas capturas y aspavientos, la situación no mejora. Al contrario, continuamos en un proceso de destrucción que no sabemos si podemos parar o cómo va a terminar. Peor aún,  si nuestro país se desmorona, aunque no todos lo merecemos, todos perdemos, porque dentro del sistema de incentivos perversos en el cual vivimos, todos pagamos las consecuencias de los errores de quienes falsean la realidad y se dejan manipular.

Muchos olvidaron qué es lo importante y qué deberíamos estar exigiendo a los gobernantes y a todos los burócratas y funcionarios estatales, nacionales y supranacionales. Olvidaron que lo importante es que podamos convivir en paz, en una sociedad donde prevalezca el respeto de los unos a los otros. En una Guatemala donde haya verdadera justicia: que se le dé a cada quien lo que le corresponde.

Más allá de la victimización de Velásquez, las rabietas de Aldana y la inseguridad de Morales y su mandato; más allá de las habladurías, los dimes y diretes, y los errores del Presidente, ¿quién sale ganado con la confusión que reina? "Divide y vencerás", dice el refrán. Mientras, más de nuestros compatriotas, parte de la mayoría indiferente a la discusión política, deciden emigrar. Y la mayoría de la minoría restante, elige ser parte del circo chapín, donde está claro quiénes forman parte de la plebe y quiénes los azuzan. Lo que aún no logro determinar es quién será el ganador de este río revuelto ni dónde vamos a terminar todos, justos y pecadores.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 28 de agosto de 2017.

Etiquetas: , , , , ,

6.19.2017

Aliados para la prosperidad de quién



Es la pregunta que me hice cuando me enteré de que se iban a reunir en Miami los Presidentes del llamado “Triángulo Norte” (Guatemala, El Salvador y Honduras) con funcionarios del gobierno de EE.UU. y un grupo de burócratas de organismos internacionales, bajo la excusa de discutir una de las promesas incumplidas de Obama: el “Plan Alianza para la Prosperidad”.

Por supuesto que, como es común hoy en casi todo ofrecimiento político, vendieron la idea a los ingenuos como un medio para apoyar a los pobres de la región, evitar la emigración y combatir a los narcotraficantes. Pero más allá de las supuestas buenas intenciones del plan, en lo que respecta al cómo lograr esos objetivos, proponen lo mismo de siempre: más intervencionismo y estatismo, además de la intención de aumentar los impuestos y endeudarnos más con los burócratas parasitarios del Fondo Monetario Internacional y similares.

Proponen, entre otras cosas, crear una agencia para la ¿inversión? del dinero de los tributarios, estadounidenses y locales, con la excusa de construir infraestructura y crear fuentes de trabajo. En otras palabras, los promotores de esta idea pretenden financiar sus negocios con nuestros tributos y con los tributos de los gringos. Les recuerdo que, ni nuestros impuestos, ni los impuestos de los estadounidenses, ¡ni los impuestos de nadie!, deben servir para que unos cuántos oportunistas capitalicen sus compañías. Es esta una estrategia mercantilista y contraria tanto a la naturaleza del gobierno como a la naturaleza empresarial.

Por cierto, ¡ojalá fueran correctas las apreciaciones de Rex Tillerson!, quien cree que han hecho cambios importantes para atraer inversionistas a nuestros países: “Insto a los gobiernos del Triángulo Norte a escuchar las recomendaciones que formule el sector privado y seguir avanzando en los importantes adelantos que han conseguido en la mejora del clima de negocios, ya sea fortaleciendo las instituciones, eliminado reglamentaciones perniciosas u obstructivas y, ciertamente, erradicando la corrupción”, declaró el Secretario de Estado de los Estados unidos.

Precisamente porque no se han eliminado los obstáculos a la creación de riqueza en nuestros países es que somos incapaces de atraer la inversión necesaria para transformar recursos y crear fuentes de trabajo productivas, esto a pesar de las ventajas que nuestra región ofrece a los interesados en arriesgar su capital en naciones tercermundistas. El error principal está en creer que el progreso es consecuencia del gasto del gobierno y/o la alianza con grupos de presión, lo que sólo beneficia a unos pocos en perjuicio de la mayoría.

“¿Qué tema puede ser más importante que el origen de la prosperidad?”, preguntó Matt Ridley en su reciente visita a Guatemala. Coincido con él. Sin embargo, dudo que de la reunión en Miami se logre esa prosperidad para todos. Si no hay creación de riqueza no hay progreso, no hay prosperidad. Con más estatismo e intervencionismo no van a poder solucionar absolutamente nada, ninguno de estos burócratas de Estados Unidos, de Guatemala, de Europa ni de ningún lado.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 19 de junio de 2017.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

5.30.2016

Democracia o República

"Los Estados Unidos no es una democracia. Es una república. En una democracia, la mayoría impera. En una república todo individuo es protegido de la mayoría".


La democracia y la república son incompatibles. Sólo puede prevalecer una de las dos formas de gobierno porque son contrarias desde su mismo origen. Tanto Platón como Aristóteles lo entendieron bien y ambos plantearon en sus respectivos trabajos sobre la política lo que consideraban la mejor opción para sustituir a la democracia, la cual le permitió a la mayoría condenar a muerte a Sócrates nada más porque no les parecía lo que les enseñaba a sus discípulos. De las dos propuestas, considero que la correcta es la aristotélica, que describe una forma de gobierno similar a la que hoy conocemos como república.

Lamentablemente, después de alrededor de mil años de oscuridad intelectual, donde el placer de pensar quedó reservado a unos pocos, algunos de los primeros que se atrevieron a pensar fuera del clero, previo y durante el período de la ilustración, confundieron ambas formas de gobierno. Y, ante el abuso de poder de los señores feudales, de los reyes, de la nobleza y de los religiosos, dispusieron que lo ideal fuera darle el poder a la mayoría, ignorando que también la mayoría se puede equivocar y cometer abusos, si las reglas que prevalecen privilegian lo que muchos desean frente a los derechos individuales de todos. Y es en este punto donde radica la diferencia básica entre la democracia y la república. 

En la democracia, al menos en la teoría, la minoría electa para gobernar hace lo que la mayoría quiere. En la república, se respetan y protegen los derechos individuales de todos. Cuál es la forma de gobierno justa y correcta dependerá de la que sea la función de los mandatarios/gobernantes: ¿velar por el interés de unos en detrimento de los derechos de otros? ¿O proteger a todos de los actos delincuenciales y criminales de los antisociales?

El sistema demócrata es el vehículo por el cual llegan al ejercicio del poder los oportunistas y los vividores. También los dictadores, en el peor de los casos. La república por supuesto que también propone como forma de elección el sufragio universal. Aunque considero que en algunos casos (como las elecciones para las cortes) podemos recuperar las elecciones por sorteo que eran propias de la democracia ateniense.


Es importante señalar que el poder arbitrario, discrecional y casi ilimitado que otorga el estatismo, promovido por muchos con la excusa de atender las necesidades de los más pobres y corregir supuestas inequidades, es la fuente de toda corrupción. El abuso del poder es lo que podemos esperar cuando se pervierten las funciones del gobierno y se traicionan los principios republicanos. Ni usted, ni yo ni nadie tenemos el derecho de violentar el derecho de otros de ninguna manera. Aunque fuéramos una mayoría, eso no nos faculta para violentar los derechos de la minoría, recordando siempre que la minoría más pequeña es UN solo individuo. Esa minoría podemos ser usted, yo o cualquiera. En Guatemala impera la democracia. Que a nuestra nación se le llame república, no quiere decir que lo sea.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 30 de mayo de 2016.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

5.23.2016

Emérita crea riqueza en EE. UU.



Y disfruta de la riqueza que ella ha creado, la cual comparte con sus seres queridos tanto en EE. UU. como en Guatemala. Me enteré de la historia de Emérita gracias a un artículo de Mario Vargas Llosa titulado “Un muro de mentiras”, el cual fue publicado el 22 de octubre de 2006 en el diario “El País” de España:

“La conocí hace tres años, cuando pasé aquí en Washington otro semestre, como ahora. Nos la recomendaron unos vecinos a los que Emérita venía a limpiarles la casa dos veces por semana. La contratamos y nos prestó un magnífico servicio, porque en las dos horas que pasaba entre nosotros con sus lustradoras y barredoras eléctricas y plumeros, dejaba la casa tan pulcra como una carnicería suiza. Nos cobraba entonces 60 dólares por aquellas dos horas. Ahora, hemos tenido la suerte de volverla a contratar, nos cobra 90 dólares, cada vez. En verdad nos hace una rebaja, porque todos nuestros vecinos le pagan por este servicio… 100 dólares.

“Emérita es una centroamericana que lleva ya 10 años en Estados Unidos y se desempeña bastante bien con el inglés. Tiene una camioneta Buick último modelo y una parafernalia ultramoderna para barrer, lustrar, limpiar, baldear y sacudir. Los sábados -trabaja seis días por semana y el domingo descansa- la ayuda su marido que, el resto de la semana, trabaja como jardinero. No sé cuánto gana él, pero Emérita limpia cada día un promedio de cuatro casas, y a veces cinco, lo que significa que tiene un ingreso mensual que no baja de los 8.000 dólares. Por eso ella y su marido han podido ya comprarse una casa aquí en Washington y otra en su país de origen.

“Antes de venir a Estados Unidos, la pareja sobrevivía a duras penas, viviendo en condiciones de mera subsistencia. Pero, lo peor, dice Emérita, no era eso ‘sino que no había ninguna esperanza de mejorar en el futuro. Ésa es la gran diferencia con Estados Unidos’. Sí, en efecto, ésa es la enorme, la sideral diferencia, y ésa es la razón por la que miles, decenas de miles, millones de latinoamericanos, que conocen muy bien la historia de Emérita y su marido, les siguen los pasos, y escapan de esos países-trampa, donde no hay esperanza”.

¿Por qué Emérita no pudo progresar en Guatemala? ¿Por qué Emérita en EE. UU. se convirtió en una exitosa empresaria que presta servicios de limpieza? Para responder estas preguntas, debemos remontarnos al último cuarto del siglo dieciocho en Estados Unidos, período de tiempo en el cual los padres fundadores de este país debatieron por un década sobre cuál sería el sistema político y la forma de gobierno ideal para que los habitantes del naciente país tuvieran, a partir de su esfuerzo propio, la oportunidad de progresar. Optaron por el sistema que ojalá algún día tengamos en Guatemala: por una República cuyo objetivo era proteger los derechos individuales de todos. Es así como nace el capitalismo moderno, ese que, a pesar de los ataques falaces en su contra, aún permite que la gente que se esfuerza pueda mejorar su calidad de vida.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 23 de mayo de 2016.

Etiquetas: , , , , , , ,

1.18.2016

La coronación de Jimmy



A la ceremonia de toma de posesión de Jimmy Morales como primer mandatario, que más parece una coronación que un acto republicano de traspaso de mando, asistieron poderosos miembros de varios gobiernos de otros países, entre ellos Joe Biden, vicepresidente de EE. UU., y Rafael Correa, presidente de Ecuador, que incluyó en su agenda una visita a Otto Pérez Molina a la cárcel, otrora brigada militar, Mariscal Zavala.

Tal y como era la costumbre en el antiguo régimen (y lo sigue siendo en el caso de las monarquías actuales), aquellos que ejercen el poder en otras sociedades tienen que solidarizarse con el ungido democráticamente y disfrutar de los actos protocolarios financiados por los agobiados tributarios que rara vez, por no decir nunca, son invitados al convite. Por supuesto hay gente de mentalidad servil que considera toda la parafernalia que rodea la investidura, algo necesario para... ¿Para qué? Pienso que detrás de tal mentalidad se oculta un complejo de inferioridad que pretenden disimular defendiendo la hipocresía y el despilfarro que prevalecen en estos actos.

Pero, enfocándome en lo importante, el cambio de mando, y lo que podemos esperar del nuevo gobierno, siendo objetiva (evaluando los hechos de la realidad y no el discurso de Morales del pasado 14 de enero), quiero señalar ciertos temas que muchos, cegados por la esperanza que resurge cuando inicia un período de gobierno, prefieren ignorar. Primero quiero mencionar quiénes son los que van a trabajar con Morales en el Organismo Ejecutivo. Lamentablemente, incluyó en su equipo a una señora cuestionada por ser contratista del Estado (que ha vendido bienes y/o servicios a gobiernos anteriores) lo cual genera, como es lógico, serias dudas acerca de cómo va a distribuir los miles de millones de quetzales de los tributarios que maneja el Ministerio de Comunicaciones, uno de los principales antros de corrupción desde tiempos inmemoriales.

Del resto, lo poco que se sabe es que la mayoría, sino todos, son una especie de estatistas light de derecha, que van a promover más de lo mismo, pero no tanto como lo harían los otros: los full estatistas de izquierda. Un grupo de burócratas que van a mantener levemente contentos a los miembros del establishment mercantilista y el de los promotores del Estado Benefactor. Reducirán algunos trámites, tal vez eliminen algunos obstáculos mínimos a la creación de riqueza y, seguro, otorgaran privilegios a los mismos de siempre. Nada más, mientras se prolonga la agonía de tantos que viven miserablemente en Guatemala.

También me preocupa la noticia publicada en el Financial Times de que una de las primeras acciones del nuevo mandatario será endeudar en 500 millones de dólares más a los tributarios. Pésima decisión: parece que prefiere recurrir a más deuda en lugar de combatir la corrupción. ¿Se niegan a reconocer que el problema del gobierno son los egresos y no los ingresos fiscales? En fin, ojalá me equivoque: no quisiera que esta fuera otra década perdida más.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 18 de enero de 2016. En la foto, se ven al anterior rey de España, Juan Carlos I y a Jimmy Morales, actual presidente de Guatemala.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

9.14.2015

El fraude es Manuel Baldizón



Manuel Baldizón fracasó en su intento por llegar al ejercicio del poder, a pesar de que utilizó casi todos los medios posibles, fraudulentos en su mayoría, para alcanzar su objetivo. Fracasó. No logró ni siquiera pasar a segunda vuelta. Fracasó. ¿Por qué fracasó? Para aquellos que usamos la razón para identificar correctamente los hechos de la realidad y por tanto formar juicios verdaderos es fácil explicarlo. Fracasó, precisamente, porque el personaje que creó es sólo un producto de su imaginación, es un fraude: él y su campaña estaban sustentados en mentiras.

Fraude, es una palabra de origen latino (fraus, fraudis) que significa según el DRAE en su primera acepción: “Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete”. Hasta para crear su fraudulento personaje fracasó: no logró convencer a los suficientes votantes para alcanzar su más deseado sueño: ser Presidente de Guatemala. Fracasó porque muchos mandantes despertaron. Fracasó porque finalmente la indignación acumulada por décadas estalló.
       
Es de humanos errar y de sabios rectificar, enseña un ancestral proverbio. Ante su estrepitoso fracaso, en lugar de reconocer sus errores y aprender con la esperanza de rescatar su carrera política, se hunde más al acusar a los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de cometer un fraude. Una acusación sin pruebas que la sustenten: solo rumores de su propia gente, producto de las fantasías de su mente delirante que no quiere aceptar que se equivocó y que con su fracaso está pagando las consecuencias de las malas decisiones que tomó.

Manuel Baldizón es el mejor ejemplo de alguien con el que no coincido en la escala de valores. Alguien que si hubiera logrado alcanzar el poder como Presidente, junto con sus serviles diputados, hubiera violentado mis derechos individuales y los de la mayoría. Alguien que hubiera  impulsado más de lo mismo que mantiene viviendo en la miseria a muchísimos: hubiera impulsado el Estado Benefactor/Mercantilista. Un sistema fracasado, estatista, colectivista e intervencionista que, además, es injusto e inmoral. Un sistema parasitario que se basa en el robo legalizado. Por cierto, lo que todos los demás candidatos también proponían. Lo que proponen los dos candidatos que se van a enfrentar en la segunda vuelta: Jimmy Morales y Sandra Torres.

La mayoría que decidió apoyar a otros candidatos lo hicieron por temor a que no pudiéramos salir de Baldizón en cuatro años como lo hemos hecho con los corruptos que ya han gobernado. Era un peligro creíble por la megalomanía que aflige al dueño del partido LIDER. Pero no es el único que sufre de este delirio. Nuestro sistema político actual, basado en incentivos perversos, atrae a los peores representantes de nuestra sociedad. Por eso el ÚNICO medio en el largo plazo para protegernos del abuso de nuestros mandatarios es cambiar radicalmente el sistema. Y eso, sólo lo vamos a lograr por medio del Congreso.

                                                                                                       
Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 14 de septiembre de 2015.

Etiquetas: , , , , , ,

9.07.2015

El porqué voté



Voté porque como mandante que soy es mi derecho elegir a los mandatarios de mi país. Un derecho por el cual pagaron un precio alto nuestros antepasados. Un reconocimiento republicano propio de los Estados modernos. Elegí votar porque es un derecho y NO una obligación, que si así fuera, sería una violación a la libertad de cada uno de decidir ejercer su derecho a votar o no. Votar y cómo o por quién votar ES una decisión individual. Nadie debe presionar a otro a que vote, y menos cómo votar o por quién votar. Nadie debe aceptar tal presión cuando se da.
                                      
Voté porque quiero vivir en Guatemala, aunque en condiciones diferentes. Quiero vivir en una sociedad en la que prevalezca el respeto a la vida, la libertad y la propiedad de todos. Una sociedad en la que podamos convivir en paz. Aquí decidí construir mi hogar, trabajar y crear la riqueza que me permite satisfacer mis necesidades y ayudar a mis seres queridos. Voté porque aquí se encuentran mis valores específicos más preciados: mi familia y mis amigos.

Voté porque necesitamos cambiar el sistema de incentivos perversos en el cual vivimos. Cambio que depende del Congreso. Voté para diputados del distrito central por los propuestos por Encuentro por Guatemala, porque la lista la encabeza Luis Pedro Álvarez Morales, a quien conozco personalmente: sé que es una persona digna y honesta y, en general, tiene las ideas claras. En el caso del listado nacional también voté por los propuestos por Encuentro por Guatemala, principalmente por la confianza que tengo en Álvarez Morales.

Voté nulo para presidente, nulo para alcalde y nulo para el Parlacen. Yo no voto por corruptos. Tampoco voy a apoyar con mi voto a personas con las cuales no coincido en su forma de ver el mundo, como lo hicieron quienes falsearon la realidad y racionalizaron su voto apoyando a alguien con el que no coinciden en valores, que va a violentar sus derechos individuales y que va a impulsar más de lo mismo: un sistema fracasado, estatista, colectivista e intervencionista que, además, es injusto e inmoral. Un sistema parasitario que se basa en el robo legalizado. Todos los candidatos proponían continuar con el Estado Benefactor/Mercantilista. ¿Por qué los iba a favorecer con mi voto? Es actuar en contra de mis intereses y los de mis seres queridos en el largo plazo.

En la legislación guatemalteca NO existe el “voto en contra de x”. Sólo existe el voto a favor de individuos específicos, con propuestas específicas, que compiten por un cargo de elección popular. Quien quiera que quede como próximo presidente del Ejecutivo entre los que van a competir en la segunda vuelta electoral ocupará tal cargo por el voto de quienes lo favorezcan. Por eso es importante que NO tenga poder en el Legislativo. Es la única forma de proteger nuestros derechos individuales. Por eso es importante que el despertar del mandante en Guatemala no sea pura llamarada de tusa. Nosotros seremos los más importantes fiscalizadores del uso del poder de ahora en adelante.

                                                                                                       

Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 7 de septiembre de 2015.

Etiquetas: , , , , ,

5.11.2015

Voten por el corrupto menos peor





O por su corrupto preferido. Para el caso da igual. Pero respeten a los que bajo NINGÚN punto de vista vamos a apoyar con nuestro voto para presidente a personas con las cuales no coincidimos prácticamente en nada en nuestra escala de valores. Más aún, gente por la cual sentimos un profundo desprecio por ser ladrones, mentirosos y vividores. Hasta resentidos en algunos casos, no se diga asesinos y extorsionadores.

Ante tantas falsedades que circulan en lo que respecta al voto nulo para presidente, les recuerdo las sabias palabras de Albert Einstein: "Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes". Voten por enésima vez por su preferido entre los deshonestos fanfarrones que se postulan para Presidente de la Nación, pero no pretendan desprestigiar o hacer titubear con falacias a quienes tenemos claro que el voto nulo para presidente ES la opción moral. Que sabemos que lo importante es quiénes lleguen al Congreso, más allá de los saqueadores que lleguen al Ejecutivo. Que conocemos la diferencia entre ser pragmáticos y ser prácticos y por tanto no negociamos principios. Yo, porque quiero vivir en una Guatemala en paz, opto por ser práctica y enfocarme en lo importante a largo plazo.




El voto nulo es el voto moral. Pero, al final, es una decisión individual: favorezca con su voto, si así lo desea, al que cree que es el menos peor de los corruptos entre los tres candidatos que tienen las mayores probabilidades de ser el próximo presidente: solo así puede darle algún sentido a la idea según la cual es la única manera de evitar que llegue a ocupar el cargo el peor de los peores. Sin embargo, considero que quienes sostienen la anterior excusa falsean la realidad y son responsables de que no hayamos podido cambiar todavía nuestro sistema presidencialista.

Por cierto, ¿desde cuándo el derecho a la libre expresión y el justo reclamo de la forma en la cual malgastan, dilapidan y se roban los gobernantes NUESTRO dinero, depende de votar o de cómo votamos? Quienes argumentan de tal manera caen en una falacia de non sequitur: no se sigue de la premisa la conclusión a la que arriban. Pero, la más absurda de las mentiras es la supuesta ilegalidad del voto nulo. ¿Acaso hay una ley que lo prohíba?

Votar nulo NO es botar el voto, como falazmente afirman algunos. Es ser coherentes con lo que pensamos y con quién queremos ser. En el largo plazo, cuando por fin le entremos de lleno al origen de nuestros problemas para cambiar el sistema político, la diferencia la harán los principios morales a partir de los cuales decidamos qué cambiar, cómo cambiarlo, por qué cambiarlo y para qué cambiarlo. Para presidente, alcalde y el Parlacen voy a votar nulo. Para el Congreso SÍ voy a votar específicamente por las planillas que considere las mejores. Quienes piensan como yo, mi única recomendación, es que no se dejen presionar por las racionalizaciones de otros. Tomen SU decisión: usen su juicio propio e independiente. Tomen la decisión que les haga sentirse dignos y bien con ustedes mismos.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 11 de mayo de 2015.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

4.20.2015

CICIG y SAT: corrupción y extorsión



Antes de cualquier otro comentario, quiero expresar mi alegría al saber que ¡finalmente! parece que se van a perseguir a los miembros más importantes de la mafia estatal que actualmente extorsiona a quienes intentan comercializar con personas o empresas cuyas operaciones se encuentran más allá de nuestras fronteras. Una red de corruptos que se han aprovechado del poder casi ilimitado que, lamentablemente, les han entregado a los gobernantes aquellos que han caído en la trampa del Estado Benefactor/Mercantilista.

Sin embargo, coincido con quienes han hecho ver que los capturados apenas representan la punta del iceberg: una pequeña mancha al tigre. Espero que la valiente acción dirigida por la Fiscal General, Thelma Aldana, sea sólo el principio de una estrategia que también lleve a la cárcel, y obligue a devolver lo que han robado, a los meros mandamases de la pandilla: al presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidente Roxana Baldetti. De ser posible, que se juzgue a funcionarios de gobiernos anteriores, incluidos presidentes y demás miembros de sus respectivos gabinetes.

Ahora, me surgen varias dudas en lo que respecta a la operación planificada por el MP, apoyado por la CICIG. Primero, es vox populi desde hace años que al frente de esta organización de criminales está la mismísima vicepresidente, Roxana Baldetti. ¿Por qué no aparece entre los señalados? ¿Cuándo inicia el proceso de antejuicio para presentarla ante la justicia? Conociendo la cercanía de la mencionada con el Presidente, Otto Pérez Molina, ¿está también él bajo investigación? ¿Cuándo vamos a tener más información en lo que respecta a los responsables del Organismo Ejecutivo? Porque, espero que no pretendan los funcionarios del gobierno, del MP y la CICIG vernos la cara de tontos y crean que nos vamos a tragar el cuento de que Pérez Molina y Baldetti no sabían nada de lo que hacían los tipos que ellos mismos pusieron al frente de la SAT y las aduanas. No se diga el caso de Juan Carlos Monzón que ocupa el cargo de Secretario PRIVADO de Baldetti.

Por cierto, llama mi atención el que hayan aprovechado a llevar a cabo este operativo precisamente cuando Monzón se encuentra fuera de Guatemala. Él y Baldetti. Total, ya han esperado tantos años para apresarlos que unos días más no eran trascendentales. ¿Por qué hacen las capturas cuando el supuesto cabecilla está de viaje en el exterior? No tiene sentido, a menos que el rumor, cada vez más fuerte, de que los señores de la CICIG negociaron la impunidad de los mencionados a cambio de que se renueve, nuevamente, su inconstitucional mandato.

Si acaso en los próximos días no empiezan las acciones en contra de los jefes de los capturados, sin lugar a duda y lamentablemente, confirmaré mi sospecha externada en el párrafo anterior, apoyada por la explicación que circula a sotto voce, a nivel nacional e internacional, de que este espectáculo tuvo como objetivo asegurarle el trabajo a los burócratas de la CICIG por unos años más.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 20 de abril de 2015.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

1.26.2015

La CC facilita la corrupción



¿Por qué los magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC) no suspendieron provisionalmente los impuestos a la distribución del cemento y el incremento del 1000 por ciento a las regalías de algunas empresas dedicadas a la minería? Es obvio para cualquiera, sin necesidad de ostentar el título de abogado y notario, que también aplica en estos casos el artículo 19 de la Ley Orgánica del Presupuesto (Decreto 101-97) que establece al referirse al Título III lo siguiente: “No podrán incluirse normas de carácter permanente ni se crearán, por ellas, entidades administrativas, de reforma o derogatoria de vigentes, ni de creación, modificación o supresión de tributos u otros ingresos”.

Repito lo escrito hace un par de semanas: el enunciado es claro y no necesita de la interpretación arbitraria de ningún leguleyo. Sin embargo, los incoherentes magistrados de la CC optaron por solo darle trámite a las acciones en contra de estos abusos de los gobernantes y no suspender provisionalmente los tributos inconstitucionalmente decretados. Hicieron lo contrario a lo que ya habían decidido en lo que respecta al impuesto a las líneas telefónicas. ¿Por qué?

Circulan varías hipótesis que muchos de los que conocen la situación comentan a espaldas de los magistrados. La mayoría de abogados no se atreven a decirles a la cara a los mencionados lo que de verdad piensan de ellos, ya que temen que estos tomen represalias en su contra y les bloqueen o rechacen sus trámites cuando soliciten algo a la tremenda Corte. No es mi caso, total, cuando necesité de ellos en la persecución en mí contra entablada por el exvicepresidente Rafael Espada, apoyado por los Colom, rechazaron el justo amparo que en su momento solicité. Ya experimenté en carne propia el oportunismo político de los miembros del que debería de ser el tribunal garante del respeto a nuestros derechos constitucionales.

De las posibles respuestas a mi primera pregunta, la que me parece la más probable es que negociaron con el Presidente Otto Pérez Molina dándole a este el tiempo necesario para que presente al Congreso otra propuesta de impuestos para que estos sean aprobados según el procedimiento que dicta la Constitución. Con la falsa excusa de no dejar sin dinero al gobierno para financiar el “Presupuesto de malgasto y despilfarro de los politiqueros en el ejercicio del poder” los magistrados de la CC se convirtieron en cómplices de los corruptos que nos gobiernan al permitir esta, más que evidente, violación a los normas fundamentales de nuestra nación.

A lo anterior hay que agregar que gracias a los actuales integrantes de la CC también se violentó la Constitución al permitir la reelección de Carlos Mencos como Contralor General de Cuentas. ¿Qué nos queda a los ciudadanos, los mandantes, los que pagamos los sueldos de todos los nombrados y que somos constantemente abusados por nuestros empleados? Defendernos. Dar la batalla de las ideas y cambiar nuestro sistema político.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 26 de enero de 2015.

Etiquetas: , , , , ,

12.15.2014

Corrupción familiar



Es probable que la actividad familiar más apreciada entre los gobernantes sea la corrupción. Si eres un parásito, incapaz de crear riqueza por cuenta propia, es una gran ventaja el que tu hermano sea Presidente de la democrática Guatemala: es un hecho que te asegura (si te has llevado bien con el nombrado) cualquier cantidad de contratos con el abstracto Estado que te permitan pasar, como dice el popular refrán, de zope a gavilán.

Tal es el caso de Jaime Rolando Pérez Molina, quien durante el reinado de su querido big brother ha conseguido al menos 1031 negocitos por medio del IGSS y el Ministerio de Salud, lo que le han representado casi 40 millones de nuestros quetzales: dinero que nos ha sido expoliado, bajo amenaza de cárcel, por los recolectores de la Superintendencia de Administración Terrorista/Tributaria. ¡Ah! Así muestra Otto Pérez Molina sus sólidos valores familiares: regalando lo que no es de él a su hermano y a saber a cuántos más que de alguna manera estén íntimamente relacionados con su santidad.

El Presidente también muestra sus virtudes al pretender manipular descaradamente a la gente al hacer declaraciones como la siguiente: “Cuando se trata de pagar nadie quiere pagar. En un país tan desigual como lo es Guatemala, necesitamos que se paguen más impuestos”. Tiene razón el mandatario: NO queremos pagar más impuestos y estamos en nuestro legítimo derecho de no hacerlo. ¿Para qué? ¿Para que él y toda su parentela, arrimados incluidos, pasen a mejor vida a costa nuestra? Solo alguien con mente servil creería que debe de pagar simplemente porque le han dicho desde pequeño que debe hacerlo: esa es la programación a la cual en mi país llaman educación.

En lo que sí miente descaradamente el Presidente es al intentar endilgar una supuesta desigualdad a quienes dignamente nos negamos a seguir siendo esclavizados. La pobreza en la que viven tantos en Guatemala (no la desigualdad, la cual es una condición natural del ser humano) es consecuencia de las medidas estatistas, intervencionistas, socializantes… que sangran a los creadores de riqueza y obstaculizan el progreso de todos, a excepción de aquellos que, como don Jaime Rolando, tiene un pariente o un amigo en el gobierno.

Por tanto, el problema de la llamada brecha fiscal es que los gobernantes no solo malgastan lo que ya tributamos, sino su ambición de apropiarse de aún más de lo que nos logran esquilmar. Sin discusión, el problema no es el hecho de que nosotros no paguemos más impuestos. Lo más lamentable de la historia anterior es que su familiaridad para la mayoría de habitantes de nuestro país es tal que se terminan habituando a ser asaltados por quienes ejercen el poder. Muchos tiran la toalla antes de dar la pelea por sus derechos y se resignan a ser violados por los gobernantes por el resto de sus vidas. Por eso, es vital que quienes estamos dispuestos a dar la batalla logremos convencer a más que, sin ellos, vamos a perder no solo nosotros sino todos.



Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 15 de diciembre de 2014. La imagen la bajé del sitio del diario guatemalteco "Prensa Libre".

Etiquetas: , , , , , ,

12.01.2014

El P del PP para el T



El Presupuesto preparado por el PP es el presupuesto del perder/perder para el tributario. Hoy al menos no hay forma de que ganemos. Ya sea que pase el Presupuesto que presentaron para el año 2015 por casi Q72 millardos o continúe vigente el aprobado por el Congreso para 2013 que también rigió durante 2014, que con todo y ampliaciones redondea los Q70 millardos, los ladrones que nos gobiernan tendrán dinero de sobra para aumentar sus fortunas mal habidas, las de sus familiares y las de sus secuaces que con disfraces de empresarios negocian con ellos cómo explotar al tributario.

Todo lo que los gobernantes derrochan, malversan y se roban descaradamente en nombre del abstracto Estado sale de nuestros bolsillos: de nuestro riesgo como empresarios, de nuestra labor como trabajadores, de nuestro ingenio como creadores. Los gobernantes no producen nada, no invierten nada y no crean nada. Por el contrario, cuando se dedican a actividades que no les corresponden, funciones ilegítimas promovidas por sistemas estatistas injustos e inmorales, entorpecen la creación de riqueza necesaria para que todos, aún los menos productivos, podamos mejorar nuestra calidad de vida.

Para financiar las fantasías de los gobernantes que tan fácilmente deciden dilapidar 40 por ciento más de los que nos logran exprimir, van a cobrar más impuestos. Por supuesto, no dicen la verdad para vender la idea de que es necesario aumentar la recaudación, que lo correcto es llamarla expoliación. Nos contaran la misma historia de siempre que algunos todavía creen, según la cual los fondos expropiados bajo amenaza de cárcel servirán para educar, brindar salud, aliviar el hambre, dar viviendas… y que, además, la mayoría lo van a pagar los ricos. La más grande mentira de todas.

Como bien escribió recientemente Mary Anastasia O’Grady (periodista del Wall Street Journal) en un artículo en el cual analiza la situación actual de Chile: “Bachelet ha incrementado los impuestos de todo, desde el capital hasta el consumo. Un objetivo es ahogar a la clase inversionista, haciéndola más pobre para que la inequidad caiga. Sin embargo, es más probable que las disparidades de ingresos aumenten ya que los ricos tienen formas de proteger sus ingresos mientras que los pobres dependen de la creación de empleos a partir de la inversión para ganarse el pan de cada día y generar riqueza”.

Dentro del actual contexto de normas, cualquier Presupuesto General de Malgasto y Despilfarro de las Pandillas Politiqueras Gobernantes solo va a beneficiar al grupo de oportunistas que ejercen el poder, a sus familiares, a sus aliados y a quienes vegetan dentro de la burocracia estatal, a quienes lo único que les preocupa, al menos a la mayoría, es ver qué más logran que les regalen los gobernantes en el próximo pacto laboral que negocien. Conquistas no ganadas que defenderán hasta con los dientes… hasta que los dolientes tributarios digamos basta y cambiemos radicalmente nuestro sistema político.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 28 de noviembre de 2014. La imagen la bajé del sitio del diario guatemalteco "Prensa Libre".

Etiquetas: , , , , , , , , ,