Principios / Marta Yolanda Díaz-Durán A.

10.15.2018

El suicidio de Roxana




Roxana Baldetti se suicidó hace muchos años. Aclaro que uso el término de una manera metafórica, ya que, al menos mientras escribo estas líneas, la exvicepresidente sigue vivita y coleando y, según el informe del Inacif, con ánimo de continuar adelante a pesar de las condiciones en las cuales se encuentra en la cárcel de Santa Teresa. Condiciones que, por más privilegiada que sea Baldetti, ni de broma se parecen a las condiciones en las cuales esperaba vivir después de su paso por el gobierno. El suicidio que cometió Roxana, y cometen muchos más de quienes llegan al ejercicio del poder, es el suicidio moral. Ese del cual podrían resucitar si reconocieran sus errores y pagaran las consecuencias de sus acciones retribuyendo justamente a sus víctimas.

Roxana se suicidó en el momento en el cual decidió ser deshonesta, arrogante y viciosa. Se suicidó cuando se dejó de valorar. Se suicidó en el momento en el cual decidió ser inmoral, ser corrupta. “Lo moral es lo escogido, no lo forzado; lo comprendido, no lo obedecido. Lo moral es lo racional…”, escribió Ayn Rand. Lo moral es tomar las decisiones correctas para asegurar nuestra felicidad. Es saber diferenciar entre lo que es bueno y lo que es malo. Las acciones habituales tienen consecuencias. Si la consecuencia es deseable, es un hábito bueno. Si no es deseable, es un hábito "malo". Si no es ni bueno ni malo, es un hábito irrelevante.

Una virtud es un hábito moralmente bueno que promueve un buen propósito con un significado moral. Una acción es moralmente significativa cuando trata asuntos que son fundamentalmente importantes para la vida y el bienestar humanos. ¿Cuáles son los principios básicos según los cuales uno debe vivir? ¿Cómo se debe tratar con otras personas? ¿Cuáles son los roles de la razón y la emoción para vivir una buena vida? Estas y otras preguntas similares son esenciales para nuestra existencia y, por lo tanto, tienen un significado moral. Tales preguntas y sus respuestas caen dentro de la esfera de la ética o la filosofía moral.

Aquel que practica la virtud del orgullo no es ni vanidoso ni arrogante como lo ha sido Roxana Baldetti que aún presume ser quien no es. Ser orgulloso implica practicar el hábito de adquirir y crear los valores de carácter que lo hacen a uno merecedor de florecer, sentirnos dignos de vivir y tenernos en gran estima: valorarnos a nosotros mismos. Exigirnos ser llenos de virtudes y no cometer actos vergonzosos. Nunca aceptar una culpa inmerecida, corregir los agravios y errores cometidos, no permitir ser tratados como menos que persona. No aceptar el papel de animal de sacrificio, ni de esclavo, ni de objeto. Es una virtud introvertida: conseguir dentro de nosotros el mejor carácter posible, sin manchas, sin ser presumidos, fanfarrones, ostentosos. Sin pretender impresionar a otros o convertir nuestra vida en una competencia cuyo objetivo es alardear de la supuesta superioridad de uno sobre los demás.

Nuestra vida y nuestra felicidad dependen de que las elecciones que hagamos sean las correctas. Ser libre significa que tus elecciones son tuyas, ya que no existe un ente del gobierno capaz de monitorear cada una de nuestras acciones, cada uno de nuestros pensamientos, cada uno de nuestros impulsos. Ninguna organización del gobierno puede prevenir cada acto de violencia porque cada acto de violencia es una expresión del poder humano. No hay burocracia estatal que sea más poderosa que las acciones de los individuos que somos libres de elegir hacer el bien o hacer el mal: libres de determinar el curso de nuestras vidas, libres de tomar nuestras propias decisiones. Ser libres también significa que podemos elegir hacer cosas terribles. Somos libres para ser buenas o malas personas. Aquellos que como Roxana eligen la vida inmoral nunca alcanzaran la verdadera felicidad, porque eligieron el suicidio moral.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 14 de octubre de 2018.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

9.03.2018

Con o sin CICIG, contra la corrupción




Con o sin la CICIG, debemos continuar la persecución de corruptos y, espero, la mayoría tome en serio la verdadera lucha contra la corrupción. La persecución de corruptos se debe dar dentro del marco del frágil Estado de Derecho en Guatemala, que implica el respeto al debido proceso, para que se haga justicia y no sea aprovechada la legítima indignación de muchos para impulsar una cacería de brujas con el objetivo de que gente aviesa, algunos de ellos líderes de grupos de presión, llegue al ejercicio del poder.

Ese poder casi ilimitado que otorga el Estado Benefactor/Mercantilista, populista, que se basa en un sistema de incentivos perversos. Un sistema político que promueve el bienestar de abstractos “colectivos” por encima de los individuos reales. Un sistema político que promete a los ingenuos que lo apoyan que el divino Estado les va a satisfacer todas sus necesidades y deseos. Un sistema político que otorga el poder a quienes lo ejercen de intervenir en casi todo aspecto de la vida de los ciudadanos, no se diga el control sobre la propiedad de los miembros de la sociedad a quienes deja poco margen de acción para alcanzar sus legítimos fines. Un sistema político que es el origen de todos nuestros males.

La decisión legal y legítima, le guste a quien le guste… o le disguste, que tomó el presidente Jimmy Morales de no renovar el mandato de la CICIG que termina el 3 de septiembre de 2019, le da el tiempo a quien corresponda dentro de la organización, a trasladar las capacidades a las entidades con las que colabora, hacer el cierre administrativo correspondiente y llevar a buen fin los casos fundamentales que han perseguido. Entre estos son primordiales las acusaciones contra los expresidentes Otto Pérez Molina y Álvaro Colom. Por supuesto espero también que terminen, después de cumplidos los procesos legales, con la condena que le toque, los casos contra la exvicepresidenta Roxana Baldetti.

Considero que en los casos de los mencionados, incluidos la mayoría de los funcionarios de sus gobiernos que también se encuentran acusados, sobra la evidencia que permita, sin lugar a duda, una condena que retribuya mínimamente a sus víctimas. Al menos, a los tributarios que defraudaron, a los ciudadanos que engañaron y a quienes hayan extorsionado. Pienso que la Fiscalía de Crímenes Internacionales en el Ministerio Público, que va a contar con la ayuda de agencias estadounidenses tales como el FBI, la DEA y la ICE, puede también asumir la tarea de perseguir a los corruptos de todos los gobiernos, incluidos los actuales y los que estén por venir. Este último un hecho que será inevitable una vez no cambiemos el sistema descrito con anterioridad.

Después de la conferencia de prensa que dio Morales el pasado 31 de agosto, queda claro que la minoría de los guatemaltecos que estamos interesados en lo que sucede, políticamente hablando, en nuestro país, estamos divididos en tres grupos, no dos como creen algunos. Lamento el innecesario despliegue militar que permitió el Presidente ese día, lo que se prestó a la elucubración y difusión de cualquier cantidad de teorías de la conspiración que no abonan en nada el terreno de la reconciliación necesaria para que nos enfoquemos en lo importante: la construcción de una verdadera República.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 3 de septiembre de 2018.

Etiquetas: , , , , , , ,

5.14.2018

¿En quién creer?




Las declaraciones de Juan Carlos Monzón contra varios miembros de la prensa, han agudizado la crisis de confianza en las instituciones que enfrentamos en la actualidad. También contribuye a la pérdida de confianza en los medios de comunicación, particularmente los vistos como tradicionales, el exitoso cabildeo de varias de las facciones interesadas en el ejercicio del poder (que no necesariamente involucra sobornar a alguien por medio de la llamada fafa), al igual que el poco cuestionamiento al intervencionismo promovido tanto por burócratas nacionales como internacionales.

Por cierto, el testigo estrella de la CICIG es ya de por sí un personaje poco confiable que, como aquellos a los que acusa, debe pagar las consecuencias de sus acciones. Y por esa poca confiabilidad que inspira un criminal confeso como Monzón, espero que las pruebas científicas y documentales que aporten al proceso citado, al igual que a otras causas justificadas como la del Transurbano, sean suficientes para condenar sin lugar a dudas a corruptos que, como Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, salta a la vista la fortuna que acumularon abusando del poder que se les delegó como gobernantes.

Ahora, ¿quiénes son los principales responsables de la crisis de confianza que crece en nuestro país? ¿Cuáles son las consecuencias esperadas de esta crisis de confianza que empeora? ¿Cuándo y qué debemos de creer a los colaboradores eficaces? ¿A los medios de comunicación? ¿A los comentaristas y/o analistas? ¿Qué hacer con los rumores? Y aún más importante, ¿cuál es la realidad de la mayoría en Guatemala? ¿La que se refleja en los medios, en las redes o en la calle? O, ¿es esa realidad una mezcla de las tres?

Precisamente, entre los principales responsables de la creciente desconfianza se encuentra el grupo de analistas mencionados, ya sea que estén a sueldo de intereses de terceros o por simple conveniencia personal, que opinan desconectados de la señalada realidad, elevando sus oraciones al Divino Estado como responsable de proveer todo lo que el pueblo demande, ya sea una necesidad o un capricho. Un Divino Estado fracasado, convertido en violador de los derechos individuales de la mayoría, fuente de desilusiones y origen de la corrupción. ¿Por qué promueven medidas que sólo facilitan la corrupción?

¿En quién creer? Primero que todo, en nosotros mismos. En fin, de cada uno de nosotros depende hacer una evaluación justa y verdadera para determinar qué es cierto y qué es falso. Segundo, podemos confiar en quien emita juicios basados en los hechos de la realidad, que contextualice los hechos que describe o analiza y aporte la evidencia que demuestre la verdad de las afirmaciones que sostiene. O sea, quien tenga los pelos de la burra en la mano para decir de qué color es. Y, por supuesto, no debemos caer en la falacia de la generalización apresurada: no todo en el mundo del periodismo está podrido. Depende de usted como lector, espectador u oyente objetivo, diferenciar el trigo de la paja y apoyar a quienes, les guste o no los resultados de su trabajo, cumplen con su misión: la búsqueda de la verdad de los hechos.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 14 de mayo de 2018.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

5.07.2018

La obsesión con la CICIG




Si queremos cambiar las condiciones en la cuales vivimos en Guatemala, para bien de los habitantes respetuosos, responsables y productivos, debe prevalecer la razón por encima de la emoción. La discusión debe ser intelectualmente honesta, basada en los hechos de la realidad, independientemente de si estos nos agradan o nos disgustan. En particular en el principal tema de los debates en las redes sociales, en los medios de comunicación y en casi todo tipo de reunión: Iván Velásquez y la CICIG.



En estos enfrentamientos que han llegado al seno familiar, se pueden identificar con facilidad tres grupos: los ivanlovers, los ivanhaters y los indiferentes. Los últimos, como un reflejo de lo que sucede en nuestra sociedad, suelen ser la mayoría que, harta de la política, creen que ignorándola no los afecta. Lamentable error que pagamos todos. Existe un cuarto grupo, el de la minoría en la que me incluyo, que no encajamos en ninguno de los tres señalados. Los grupos más notorios suelen ser los dos primeros, entre los cuales encuentro más coincidencias que diferencias. El problema principal es la intensidad emocional que los ciega a la hora de intentar evaluar imparcialmente a Iván Velásquez, la principal diferencia, más que la misma CICIG.

En ambos grupos, lovers y haters, hay gente que lo único que le interesa es ejercer el poder. También, en ambos grupos hay gente corrupta, envidiosa y comprada cuyo propósito es, o mantener el statu quo, o cambiarlo en beneficio de ellos mismos y en detrimento del resto de la población. Sin embargo, en la mayor parte de las veces, lo que observo es a gente hastiada de la corrupción, deseosa de vivir dentro de circunstancias diferentes y con la esperanza de que algún día vivamos dentro de una sociedad justa.

¿Por qué tantos han perdido el juicio, han dejado de ser objetivos, si alguna vez lo fueron, y se dejan llevar por sus pasiones en lo que respecta a Velásquez? ¿Por qué confunde la mayoría la lucha en contra de la corrupción con defender o atacar a Velásquez? ¿Es Velásquez el principal obstáculo para construir un Estado de Derecho? ¿Quién o quiénes ganan con los enfrentamientos que, en varios casos, ya rayan en lo absurdo? ¿Estarían hoy presos Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti si no existiera la CICIG? ¿Por qué el trato que se le da a Álvaro Colom y su gabinete es diferente al que se le da a los otrora patriotas? ¿Por qué hay personas presas sin evidencia contundente de los delitos que se les imputa? ¿Qué evidencia respalda las acusaciones de abuso de poder y violación al debido proceso por parte de la CICIG?

En fin, para unos Velásquez es un héroe. Para otros es el mismo diablo encarnado. Para mí es sólo un hombre que, como cualquier otro, debe pagar las consecuencias de sus acciones. Recordemos que la batalla va más allá de encarcelar a los corruptos. La batalla vital es contra el mismo origen de la corrupción. Espero que pronto predomine en la discusión la calma y la búsqueda de la verdad, para que aquellos que hemos elegido Guatemala como nuestro hogar podamos objetivamente ponernos de acuerdo en los medios e instituciones que necesitamos para vivir en paz, con la confianza de que en nuestro país podemos progresar honestamente, con seguridad y dentro de un sistema justo.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “El Siglo”, el lunes 7 de mayo de 2018.


Etiquetas: , , , , , , , , ,

6.12.2017

La bicicleta de Eco



Las declaraciones sin tapujos de Salvador Estuardo González Álvarez, Eco, siguen provocando asombro e invitando a pensar. Ojalá también motiven a escucharlas repetitivamente y, en base a esa repetición, a reflexionar sobre los mitos que prevalecen en lo que respecta a la impunidad con la que delinquen aquellos que llegan al ejercicio del poder y sus asociados, sean estos familiares, amigos o criminales reconocidos.
  
La semana pasada llamó mi atención la confesión de González Álvarez de que, a pesar de que sabía que estaba cometiendo delitos, igual no pensaba cambiar el rumbo de sus decisiones, porque consideraba que nadie podría detenerlo a él y a sus jefes: “Sabía que estaba haciendo algo ilegal, pero decidí seguir. Pensé: ¿quién nos va a cachar en ésta?” Sin embargo, Eco se equivocó, como muchos en el gobierno actual se equivocan creyendo que a ellos no los van a cachar. Más aún, por más que su nombre sea Salvador, no sólo él no podrá salvar a nadie, sino no hay nadie que lo salve a él.

Por más que González creyera que lo único que debía hacer era seguir pedaleando la bicicleta, este cayó, aunque el eco de su caída aún no ha llegado a los oídos de todos. González cayó, y ahora no habrá quién lo calle a él. “Ya en la bicicleta, si dejaba de pedalear yo me caía y por lo tanto decidí continuar. Se sentía bien estar asesorando al señor presidente y a la señora vicepresidenta”. La bicicleta de Salvador, un cuento basado en hechos reales, que de poco ha servido para que cambien los gobernantes actuales.

Y total, ¡quién podrá atraparme! Seguirá siendo la premisa mayor de nuestros gobernantes y los que trabajan con ellos. Seguirá siendo la regla primera de los burócratas de ayer, los burócratas de hoy y los burócratas de mañana. Seguirá siendo la regla, pues al fin, Eco tenía razón hasta cierto punto: son muy pocos los que terminan presos y pagan las consecuencias de sus acciones. Una actitud que sólo va a cambiar cuando cambiemos el sistema de incentivos perversos que prevalece. Un sistema inmoral que promueve injusticias y atrae al ejercicio del poder a los peores representantes de nuestra sociedad. De nada servirá lo poco bien que hasta hoy se ha hecho, porque como bien advierte Johann Wolfgang von Goethe, “el que no se mueve hacia adelante, retrocede”.

Bien lo dijo nuestro compatriota Ricardo Arjona: “hay más sorpresas en la realidad que dentro del circo”. Ojalá más ciudadanos reaccionen y dejen de ser simples espectadores para convertirse en mandantes activos. De lo contrario, los payasos y sus empleados los monos, seguirán haciendo piruetas sobre sus bicicletas. Seguirán reinando en la Guatemala de la eterna indignación, con muy poca acción, los mediocres y corruptos parásitos a los que atrae el poder. Un espectáculo mantenido por la indiferencia de muchos. Un show de tercera categoría aplaudido por la mayoría. Una tragedia, más que una comedia.
           


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 12 de junio de 2017.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

6.05.2017

Roxana no quiere pagar impuestos



Hasta la fecha, lo más importante que nos dejan los distintos testimonios de los colaboradores eficaces en contra de los exgobernantes del “Partido Patriota”, son las declaraciones de Salvador Estuardo González, más conocido como Eco, sobre cómo se organizaban las finanzas de la ex vicepresidente, Roxana Baldetti, para no pagar impuestos.

Un entramado de sociedades de cartón, improductivas, constituidas en varios países, que le permitieron malgastar a ella y a sus familiares alrededor de Q400 mil al mes. Monto que sería irrelevante, a no ser porque éste salió del bolsillo de los tributarios y de las extorsiones que ella y el expresidente, Otto Pérez Molina, hicieron a otros que sí intentaban ser, la mayoría de ellos al menos, gente productiva. 

¿Por qué Roxana no quiere pagar impuestos? Porque Roxana sabe, a ciencia cierta, cuál es el verdadero destino de los impuestos. Conoce de primera mano lo que en la realidad sucede con el dinero que es expoliado a la gente que se esfuerza, mental y físicamente, por generar riqueza. Como se dice en la jerga popular: “tiene los pelos de la burra en la mano para decir de qué color es”.

Roxana sabe, sin ninguna duda, que el dinero recaudado por la “Superintendencia de Administración Tributaria” (SAT), ese dinero que tanto trabajo les costó a otros adquirir, termina perdido entre los bolsillos de quienes llegan al ejercicio del poder (además de sus familiares y amigos) y de una enorme burocracia estatal parasitaria. Burocracia innecesaria en su mayoría, inexistente en muchos casos, e ineficiente la poca necesaria.

Roxana sabe que los discursos en contra de la desigualdad económica, la solidaridad hacia los pobres y el desarrollo producto del consenso entre burócratas ¿bienintencionados? de organismos internacionales y supranacionales, no son nada más que palabras ajenas a la verdad. Palabras que se las lleva el viento. Palabras cuyo objetivo es asegurar los empleos bien remunerados de aquellos que viven de repartir la riqueza que OTROS producen. Repartición que cumple con la enseñanza de que “quien parte y reparte, se queda con la mejor parte”.

Poco les importa el destino de los demás. Es secundario qué tan pobres o qué tan ricos sean el resto, lo que les interesa es asegurar su existencia sin la necesidad de trabajar y arriesgar. Poco les importa que ese estilo de vida, en muchos casos propio de millonarios, lo lleven a costa del capital de esos ricos, contra los que tanto les gusta denostar, que pudieron haberlo invertido en la creación de fuentes de trabajo productivo y la transformación de recursos en riqueza. ¡Vaya que eso sí hubiera contribuido en la realidad a mejorar la calidad de vida de casi todos, en particular de los más pobres! Pero bueno, para estos funcionarios eso es intrascendente.

En fin, ¿por qué Roxana no quiere pagar impuestos? Porque sabe que el sistema de incentivos perversos que prevalece atrae a los peores representantes de nuestra sociedad. Porque sabe que se los roban corruptos, así como lo hizo ella.  



Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 5 de junio de 2017.

Etiquetas: , , , , , , ,

6.20.2016

El poder



El poder es el origen de la corrupción: entre más poder tengan los gobernantes, mayor será ésta. Por tanto, que debemos urgentemente limitar el ejercicio del poder político, es la más importante lección que al menos a mí me dejan las largas, monótonas y soporíferas audiencias que se llevan a cabo para determinar la situación de los acusados en los casos de corrupción denunciados por el MP/CICIG.
                                                              
“Que si Otto aceptó tanto… que si Roxana exigió cuánto… Que si Daniela movió tal cantidad…” En fin, podría dedicar todo este artículo y los siguientes a listar a los acusados y todo el dinero que lograron acumular mientras gobernaban o eran parte del gobierno. “Que si lo dijo fulanito… que si perencejo le reclamó… que si zutanito formó tal sociedad de cartón para lavar lo extorsionado, los sobornos, lo robado…”. Así fue, así es y así será el desarrollo de casi todos los procesos actuales y los que están por venir.

La extorsión es posible porque los gobernantes, los funcionarios gubernamentales y los burócratas estatales TIENEN el poder para hacerla. Los gobernantes, los funcionarios gubernamentales, los burócratas estatales son sobornables porque TIENEN el poder de conceder los privilegios y las prebendas que desean aquellos que tienen el dinero para comprar tales favores. ¿Por qué los gobernantes han adquirido tanto poder? ¿Un poder del cual gozan y abusan también los actuales gobernantes? Porque la mayoría sucumbió ante el engaño del Estado benefactor/Mercantilista. La ÚNICA forma de evitar la corrupción es no dándoles el poder a los gobernantes de otorgar concesiones a NADIE.

Ni los gobernantes ni ningún burócrata de cualquiera de los tres organismo del Estado, debe tener el poder para otorgar privilegios y prebendas a NADIE bajo ninguna excusa. No se justifica, bajo ningún punto de vista racional y objetivo, el que se violen los derechos de unos para beneficiar a otros. Es cuando se les otorga tal poder a los gobernantes con el pretexto de ayudar a los más frágiles, que se pervierte el sistema político y termina siendo una herramienta para cometer injusticias en lugar de prevenirlas o corregirlas.

Aspiremos a vivir en una sociedad donde prevalezca la igualdad de todos ante la ley y donde cada quien coseche lo que siembre. Que nadie goce de prerrogativas que lo sitúen al margen de la ley, la cual debe de regir por igual para todos. Una sociedad en la cual podamos sentir el orgullo de saber que lo que tenemos nos lo hemos ganado, sin importar cuánto sea: poco o mucho son términos relativos. Sentir el orgullo de saber que no le hemos robado nada a nadie de ninguna manera: ni por medios propios ni utilizando al abstracto Estado. Sentir el orgullo de saber que lo que poseemos es nuestro legítimamente: es el resultado de nuestro esfuerzo mental y físico por alcanzar nuestros objetivos libremente fijados. Saber que merecemos disfrutar del fruto de nuestro trabajo. Frutos que compartiremos o intercambiaremos con otros según nosotros lo deseemos. Una sociedad justa.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 20 de junio de 2016.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

10.26.2015

El día después… 2015



Terminó el proceso electoral. Llegó a su fin la campaña política que sorprendió a nacionales e internacionales. Una campaña que, como las anteriores, comenzó recién tomó posesión del cargo de presidente del Ejecutivo el defenestrado, y actualmente preso, Otto Pérez Molina. Lamentablemente, serán si mucho tres meses de descanso los que vamos a tener antes de que empiece la próxima campaña, porque una vez no cambie el sistema de incentivos perversos en el cual vivimos, nuestros problemas seguirán siendo los mismos.

El ayer electo presidente, que la mayoría que ejerció su derecho a voto consideró la menos peor de las opciones, si interpreté correctamente las tendencias, es Jimmy Morales. Un advenedizo al cual favoreció la crisis política de este año que significó el despertar de cientos de miles de mandantes hartos de la corrupción imperante durante el gobierno de Otto Pérez Molina y su inseparable Roxana Baldetti, quien ocupó el cargo de vicepresidente y hoy ocupa una celda en Santa Teresa, la cárcel para mujeres.

Yo decidí no ejercer el domingo pasado mi derecho a voto. Es falaz la presión que hicieron algunos en contra de aquellos que, como yo, no votamos en contra de nuestros valores y principios, que es lo mismo que votar en contra de nosotros mismos. Más aún, sabiendo que la solución a nuestros problemas no se encuentra en el Organismo Ejecutivo. La decisión más importante para proteger nuestros derechos individuales en el largo plazo la hicimos el pasado 6 de septiembre, cuando elegimos a los diputados que van a integrar el próximo Congreso.

Por supuesto, reconozco que había que cumplir con el requisito de elegir a un presidente del Ejecutivo, pero por la enorme diferencia que había entre las intenciones de voto, diferencia que favorecía ampliamente a Morales, mi asistencia a las urnas era irrelevante si el objetivo era vencer a Sandra Torres que, sin duda, era la más peligrosa de los dos. En tal contexto es una contradicción, en particular para aquel que tiene claro su código moral, ir a votar por alguien con quien no comparte ese código.

El ahora mesiánico Jimmy Morales, que habla de sí mismo en tercera persona y afirma que su principal asesor es, ni más ni menos, que el propio dios, el cual va a gobernar bíblicamente y se va a rodear de oportunistas (que no dudo que su principal motivo será pasar a mejor vida a costa de los tributarios), para mala suerte nuestra era, efectivamente, la menos peor y menos peligrosa de las opciones, principalmente por dos motivos: primero, porque no tiene el poder político que tiene Torres, tanto a nivel de las alcaldías municipales como en el Legislativo; y segundo, porque no está lleno del resentimiento que, a pesar de los intentos de disimularlo, carcome a Torres.

Culminada esta etapa, llegó el momento de que nos enfoquemos en lo que es verdaderamente importante: el cambio urgente, radical, a nuestro sistema de Estado Benefactor/Mercantilista. Y, que le quede claro a Morales y su gente: no habrá Luna de Miel.

                                                                                                   
Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 26 de octubre de 2015.

Etiquetas: , , , , , , , ,

10.12.2015

Robo legalizado, botín del Estado



El robo de nuestros impuestos es el que se da en la ejecución del Presupuesto de malgasto y despilfarro de los politiqueros en el ejercicio del poder. El llamado Presupuesto General del Estado, que no es más que la forma en la cual legalizan la repartición del botín. El botín son los impuestos que pagamos todos los meses los tributarios, obligados a entregar una parte sustancial de la riqueza que hemos generado a base de nuestro esfuerzo mental y físico, bajo la amenaza de ir a la cárcel si no lo hacemos. Unos pagan más, otros pagan menos, pero todos pagamos, aún aquellos que trabajan dentro de la economía informal, ya que cada vez que consumen un producto o usan un servicio que está controlado por los terroristas fiscales de la SAT, el precio del bien o del servicio lleva cargados los impuestos respectivos.
                                                
Por eso, de todas las declaraciones que ha dado Juan Carlos Monzón hasta la fecha, la que me parece la más importante es la siguiente: “No soy el líder de esa estructura que están indicando. No lo soy. Si aquí estuviera CUALQUIER MIEMBRO DEL GABINETE del gobierno del  expresidente Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti, o de la organización del Partido Patriota, les podrían asegurar que en ese gobierno no se hacía nada sin el conocimiento ni la aprobación de ninguno de los dos o, por lo menos en mi caso, específicamente sin el conocimiento, autorización e instrucción de la señora vicepresidenta”. El Ministerio Público (MP) y la CICIG no tienen excusas válidas para no entrarle a los más importantes focos de corrupción: a los ministerios, las secretarías, los fideicomisos… y a toda oficina que forme parte de la burocracia estatal. Por supuesto, hay que incluir al Congreso y el Organismo Judicial.

La aseveración del eslabón perdido, Juan Carlos Monzón, es motivo más que suficiente para que el MP, apoyado por la CICIG, empiece a investigar a TODOS aquellos que fueron parte del gobierno de Pérez/Baldetti. Es en la ejecución del Presupuesto del abstracto Estado donde se roban nuestros impuestos, y es en lo que nos debemos enfocar, en lugar de seguir distrayéndonos con la mafia de extorsionistas de La Línea, que ya es un proceso que aparentemente va por buen camino que ¡ojalá! concluya con el fin de las aduanas en Guatemala, además de la condena de los acusados, pues al fin es la sola existencia de éstas el origen de la corrupción en esta área.

Si es verdad que el gobierno no tiene dinero para pagar salarios no es culpa de los tributarios. Es culpa de los corruptos que se robaron nuestro dinero aprovechando el sistema de incentivos perversos, injusto e inmoral, que prevalece en nuestro país. Es necesario que cada día seamos más los que participamos en la batalla de las ideas: debemos cambiar la opinión predominante de que el abstracto Estado debe satisfacer nuestras necesidades, olvidando que la única justificación de la existencia de un gobierno es para asegurar que se respeten la vida, la libertad y la propiedad de todos.

                                                                                                       

Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 12 de octubre de 2015.

Etiquetas: , , , , ,

7.20.2015

Los corruptos a la cárcel



Me alegro cada vez que me entero de que un corrupto es acusado y enviado a la cárcel, no importa quién sea y qué cargo ocupa o haya ocupado. Me alegro porque es lo correcto. Espero que mi alegría sea sostenible en el largo plazo cuando se emita una condenada definitiva que incluya primordialmente la compensación justa a las víctimas del corrupto: nosotros los tributarios de Guatemala. Por supuesto, espero que lo anterior se dé después de cumplido con el debido proceso y debidamente probada la culpabilidad del acusado. Me alegra que algunos de los miles que han pasado por el gobierno, tanto el actual como los anteriores, paguen las consecuencias de sus acciones.

Pero esa alegría no nubla mi razón ni mi entendimiento. Ni voy a endiosar a Iván Velásquez ni me voy a enajenar ante los shows mediáticos que han montado para anunciar con bombos y platillos lo que todos sabemos desde tiempo atrás: que el aparato burocrático estatal está podrido hasta sus mismas entrañas. Celebro que finalmente (al menos eso parece) hacen algo positivo los señores de la CICIG y los fiscales del Ministerio Público y que haya alguna evidencia que podría servir de referencia para condenar a muchos más de los que han sido acusados formalmente; incluido el todavía Presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina. Que vayan tras los meros jefes, no solo persigan a los gatos y los mandos medios.

No obstante mi alegría, no falseo la realidad: el súbito despertar de Velásquez y su gente se debió a la amenaza de que no les iban a prorrogar el mandato. También reconozco que después de que lograron la prorroga continúan destapando cloacas por la presión ciudadana y la injerencia del gobierno de EE. UU. en nuestro país con el objetivo de llevarse ¿a Washington? ¿a Nueva York?, sin mayor problema, a Roxana Baldetti para juzgarla como mínimo por lavado de dinero. ¿Qué pasará cuando logren su objetivo? Sin duda, seguirán interviniendo de una u otra manera. Es parte del modus vivendi de la burocracia gringa. Pero ¿es eso lo que queremos para nosotros y nuestros seres queridos en el largo plazo?

Pienso que llegó el momento en el cual los mandantes de este país asumamos el control de nuestro Estado: los que hemos elegido Guatemala como nuestro hogar independientemente de si nacimos aquí o no, nosotros los tributarios que con nuestros impuestos mantenemos a aquellos que hasta hoy se han dedicado principalmente a violar nuestros derechos individuales y vivir de manera parasitaria exprimiendo a quienes nos esforzamos mental y físicamente para producir y crear riqueza, asumamos el poder que legítimamente nos corresponde y hagamos al sistema político vigente los cambios radicales que necesitamos para vivir en una sociedad pacífica basada en el respeto de los unos a los otros y la igualdad de todos ante la Ley.

Hace unos años aprendí que uno debe elegir con cuidado sus batallas para alcanzar sus objetivos. Para lograr el cambio que nos permita prosperar yo ya elegí la mía: la batalla de las ideas. ¿Y usted?



Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 20 de julio de 2015.

Etiquetas: , , , , ,

6.15.2015

¿R.I.P. Otto Pérez Presidente?



El fin muy cerca está. ¿Lo afrontará serenamente? No lo creo. Se le ve en el semblante que está cansado, apesadumbrado y angustiado. Parece un anciano maltratado. Otto Pérez Molina no va a descansar en paz después de fracasar como Presidente de Guatemala. Al contrario, va a empezar el verdadero calvario: el justo castigo de sus acciones punibles como mandatario fallido de nuestro país.

Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia unánimemente abrieron el ataúd donde se van a depositar los restos mortales de lo que fue el gobierno de Pérez Molina. Los responsables de depositar el cadáver son los diputados integrantes de la comisión pesquisidora a cargo del proceso de antejuicio en contra del otrora gozoso gobernante. Si es que acaso antes no decide renunciar como lo hizo Roxana Baldetti.

Va, cual Dante tras su Beatriz, al mismísimo infierno. Pero, a diferencia del escritor florentino precursor del Renacimiento, Otto se quedará con Roxana en el círculo del averno que les corresponde. Como politiqueros corruptos que son, les toca quedarse a pagar sus crímenes en el quinto recinto (o bolgia) del octavo círculo. Los llevará en este caso el Gerión (monstruo alado con tres cabezas) que encarna a los tres burócratas que no honraron su palabra de protegerlo: Todd Robinson, Iván Velásquez y Thelma Aldana. Será más poderosa la presión de los valientes y consistentes mandantes que hemos protestado pacíficamente y exigimos que se haga justicia, que el espurio trato que hicieron con Pérez Molina.

En particular en el caso de Robinson, Embajador de EE. UU., que como buen pragmático que debe ser, va a preferir dejar de proteger a un personaje que es denostado por la mayoría de habitantes del pueblo en que ejerce su papel de Procónsul, que manchar su carrera diplomática. Total, Guatemala es solo un paréntesis en su camino en pos de más altas cumbres políticas. No se puede dar más color del que ya se dio apoyando a semejante impresentable y a quienes con él han dilapidado los impuestos que hemos pagado durante los años de su malhadado reinado.

Pérez Molina, como su esposa Rosa Leal, se debe de preguntar, ¿por qué yo, si en todos lados hay corrupción? Pues bueno, porque su gobierno no sólo ha sido el más voraz, sino aquel en el cual se rebosó el vaso. Él y su nefasta compañera en las orgías de la corrupción estatal en las que se robaron el dinero que nos han expoliado a los tributarios, acabaron con nuestra paciencia. Ahora deberán pagar las consecuencias.

Pero, al fin, Pérez Molina y Baldetti son solo el resultado esperado del sistema político de incentivos perversos que prevalece desde hace décadas en Guatemala, y que atrae a los peores representantes de nuestra sociedad. Mientras no cambiemos de raíz ese sistema estatista, colectivista e intervencionista, injusto e inmoral, la situación de la mayoría va continuar deteriorándose. Si queremos prosperar en nuestro país, debemos sustituir al Estado Benefactor/Mercantilista por un auténtico Estado de Derecho Republicano.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 15 de junio de 2015. La imagen es composición mía con texto propio. La foto de base la bajé de Internet y es de autor desconocido.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

5.25.2015

Mandaderos de los meros corruptos



Hasta hoy sólo han encarcelado e iniciado procesos penales a algunos gatos y a unos pocos mandos medios de los miembros de la mafia estatal que por décadas han extorsionado a los guatemaltecos honrados y se han robado la mayoría de nuestros impuestos. El resto de los tributos los han malgastado en programas populistas cuyo objetivo es apaciguar las demandas de quienes están dispuestos a vender su futuro y el de sus seres queridos por un par de láminas y una supuesta bolsa de productos básicos. Es importante resaltar que los beneficiados de estos programas NO son los más pobres. Tampoco son muchos. Sólo son los necesarios para que los corruptos logren perpetuarse en el ejercicio del poder.

Por supuesto que lo anterior, después de cualquier cantidad de años en los cuales hemos visto cómo descaradamente los gobernantes acumulan fortunas inimaginables a costa nuestra, ha avivado la esperanza de que sí puede haber un cambio positivo para la gente honesta, respetuosa y laboriosa de Guatemala. Además, también genera la expectativa de que quienes han utilizado el sistema político actual para robar lo que es nuestro paguen las consecuencias de sus acciones y compensen a sus víctimas, que en este caso somos todos los tributarios del país.

Repito lo que dije en mi artículo anterior: “No fue el quehacer de ningún burócrata oportunista que vive como rey a costa de los impuestos de otros, lo que logró que Roxana Baldetti [y ahora otros] renunciara. Fue gracias a la presión de los ciudadanos que salimos a manifestar y protestamos en las redes sociales que Baldetti renunció a la vicepresidencia de Guatemala, independientemente de lo solicitado por grupos de presión como el CACIF, lo que haya confesado Marllory Dadiana Chacón Rossell (La Reina del Sur), las exigencias de La Embajada o las intrigas de sus agentes políticos infiltrados en la USAC”. Y hoy puedo agregar que esa misma presión de los mandantes logró que continúen arrestando a funcionarios involucrados en actos de corrupción. Pero, ¿para cuándo los meros tatascanes? Me refiero al presidente y a la R.

Las renuncias y las capturas de los acusados en el caso de La Línea y el IGSS fortalecen el ánimo de los ciudadanos activos que han despertado y asumen su papel de los que mandan. Le guste a quien le guste. Ahora que ya oficializó Ban Ki-moon la prórroga de la CICIG hasta el año 2017, ¿cuándo van a presentar la evidencia irrefutable que tienen en contra de Otto Pérez Molina y Baldetti? Me refiero a la que les sirvió para obligarlos a solicitar la prórroga. Sé que hay quiénes falsean la realidad y se molestan con quienes señalamos la negociación mencionada y los excusan diciendo que “las van a presentar cuándo las tengan”. Pero a estas alturas, somos muchos más los que no nos tragamos el cuento de que, a pesar de años de investigaciones, sólo tienen pruebas (que según algunos no son suficientes) en contra de los mandaderos. ¿Cuándo los van a acompañar el uno y la dos?


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 25 de mayo de 2015.

Etiquetas: , , , , , ,

5.18.2015

CICIG/MP: Cada día que pasa



Cada día que pasa sin que pase algo verdaderamente importante en el caso en contra de la corrupción gubernamental en general, perdemos los guatemaltecos en nuestra lucha por hacer justicia y cambiar el sistema de incentivos perversos que ha imperado desde décadas atrás en nuestro país. Ese sistema político que atrae a los peores representantes de nuestra sociedad, la mayoría mentirosos, ladrones, populistas y parásitos que viven de saquear a la gente productiva de Guatemala.

Cada día que pasa después de que oficializaron una realidad ampliamente conocida desde tiempo atrás: que la corrupción y la extorsión en las aduanas y la SAT habían llegado a niveles impensables de descaro, perdemos los guatemaltecos honestos, trabajadores, responsables, que somos expoliados todos los días por nuestros mandatarios. Cada día que pasa los corruptos que gobiernan tienen la oportunidad de poner a resguardo el botín y destruir las evidencias que los incriminan. ¿Hasta cuándo pretenden hacerse los locos? No queremos más shows mediáticos. Queremos resultados concretos. Queremos JUSTICIA. Queremos que devuelvan lo que se robaron.

No fue el quehacer de ningún burócrata oportunista que vive como rey a costa de los impuestos de otros, lo que logró que Roxana Baldetti renunciara. Fue gracias a la presión de los ciudadanos que salimos a manifestar y protestamos en las redes sociales que Baldetti renunció a la vicepresidencia de Guatemala, independientemente de lo solicitado por grupos de presión como el CACIF, lo que haya confesado Marllory Dadiana Chacón Rossell (La Reina del Sur), las exigencias de La Embajada o las intrigas de sus agentes políticos infiltrados en la USAC. Ahora, esa misma presión la debemos ejercer contra los señores del Ministerio Público y de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) para que presenten evidencia objetiva e irrefutable. Total, los burócratas de la CICIG ya no tienen nada que perder: su mandato fue prorrogado.




¿Negoció la juez Marta Sierra de Stalling y/o la magistrada Blanca Stalling con los acusados de formar parte de la mafia estatal de La Línea? ¿O el caso, que no esperaban que pasara de un show montado con el objetivo de forzar a Otto Pérez Molina a prorrogar el mandato de la CICIG, fue mal presentado por estos últimos y el Ministerio Público: sin suficientes pruebas para condenarlos respetando el debido proceso? ¿O son ciertas ambas afirmaciones: el caso está mal presentado y eso facilitó la negociación con la juez y/o la magistrada? Ahora que ya es formal la prórroga del mandato de la CICIG, ¿van a presentar Iván Velásquez y Thelma Aldana pruebas indiscutibles para condenar a Baldetti y a Pérez Molina?

Cada día que pasa la indignación ciudadana crece, lo que podría terminar en una explosión sangrienta que la mayoría no apoyamos. Cada día que pasa, esa justa indignación corre el peligro de ser cooptada y manipulada por intereses oscuros ajenos al bienestar de todos en el largo plazo. Cada día que pasa es transcendental.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 18 de mayo de 2015. El "meme" lo copie de Facebook. La foto del comisionado Iván Velásquez saludando al nuevo vicepresidente Alejandro Maldonado es de Rafael Rosales de "Siglo Veintiuno.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

5.04.2015

CICIG: Sea quién sea



Esas fueron las palabras más relevantes del Presidente, Otto Pérez Molina, en el mensaje a la nación que dio el lunes 27 de abril, a las cuales agregaría de lo dicho lo siguiente: “Porque es indignante y vergonzoso para todos... actos en contra de la población… he recibido su mensaje de forma clara y contundente… me llena de indignación lo ocurrido… quiero ser enfático en esto: SEA QUIÉN SEA, debe enfrentar todo el peso de la Ley… cero tolerancia a los abusos de autoridad…”. En fin, señor Presidente, ¿la cero tolerancia es sólo contra la SAT y Juan Carlos Monzón? ¿De verdad entendió su merced de que el mensaje principal es para que USTED y la Vicepresidente Roxana Baldetti paguen las consecuencias de SUS acciones? ¿La advertencia a sea quién sea lo incluye a usted y a Baldetti?

Repito las preguntas que plantee la semana pasada porque me llama la atención la reacción de unos cuantos a las mismas: ¿qué piensan aquellos que abogan por la CICIG de que el comisionado de esta organización salga en los anuncios del gobierno apoyando a Pérez Molina? ¿Van a exigirle a Iván Velásquez que dé a conocer la información que tiene de los delitos del Presidente y la Vicepresidente? Después de leer algunas de las respuestas que me han dado, he decidido agregar la siguiente pregunta: ¿van a seguir intentando justificar lo injustificable: el consentimiento de la CICIG y el comisionado con que se les incluya en la propaganda que pretende lavarles la cara a Pérez Molina y a Baldetti?



En lo que respecta específicamente al mensaje de nuestro mandatario, pregunto: ¿El SECRETARIO PRIVADO DE QUIÉN, señor Presidente? ¿Por qué está tan seguro de que puede confiar plenamente en la CICIG? ¿Por qué esa confianza en quienes se supone deben contarle las costillas? ¿A cuál debido proceso y a qué institucionalidad se refiere, si ambos son inexistentes en nuestro país? ¿Pretende rediseñar la SAT? ¿Para qué, si el problema no es la recaudación ni la evasión fiscal? A estas alturas del partido es conocido casi por todos que el problema es la corrupción que durante su gobierno alcanzó niveles inimaginables. Esa corrupción que es propia del sistema de incentivos perversos, estatista e intervencionista, que prevalece desde hace décadas por estos lares. Un sistema que atrae a los peores representantes de nuestra sociedad, siendo ustedes un buen ejemplo de lo anterior.

Hoy, la mayor presión para que la CICIG y el MP presenten pruebas CONTUNDENTES en contra de quienes ya fueron acusados y los que hacen falta, encabezando este listado Pérez Molina y Baldetti, deben ejercerla quienes han defendido al mencionado ente supraestatal a capa y espada… si es que son honestos y dignos. Por supuesto, quienes no caímos en la trampa mediática también vamos a ejercer presión para que se llegue hasta las últimas consecuencias, con o sin la venia de La Embajada. Sólo haciendo verdadera JUSTICIA, vamos a construir esa institucionalidad a la cual hace referencia Pérez Molina, sus protectores y sus acólitos.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 4 de mayo de 2015.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

4.27.2015

Los "extremos" de "La Línea"



¿Quiénes se encuentran en los extremos de la mafia estatal de La Línea? Un lado es obvio: Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, sin importar lo que digan Iván Velásquez de la CICIG y los fiscales del Ministerio Público. Por cierto, ¿qué piensan aquellos que abogan por la CICIG de que el comisionado de esta organización salga en los anuncios del gobierno apoyando a Pérez Molina? ¿Van a exigirle a Velásquez que dé a conocer la información que tiene de los delitos del Presidente y la Vicepresidente?

Ahora, en el otro extremo ¿quiénes están? ¿Es una sola clase de gente o podemos identificar varias categorías? Pensemos: los miembros del citado grupo criminal gozaban del uso monopólico legal de la fuerza por ser parte del gobierno. Un poder casi ilimitado que lamentablemente les han otorgado a los burócratas todos aquellos que se autoengañan creyendo en las falsas promesas de que el abstracto Estado les va a satisfacer sus necesidades y deseos con solo tronar los dedos.

Por supuesto, antes de alcanzar el paraíso en la tierra, deben votar por el que más cosas ofrezca y permitir que se apruebe la legislación necesaria para que supuestamente cumpla con lo ofrecido. Muy pícaros pueden ser algunos miembros de la llamada iniciativa privada, pero sin ESE poder que gozan los gobernantes NUNCA podrían salirse con la suya por más que intentaran comprar a los ángeles caídos del cielo que suelen llegar al ejercicio del poder dentro del sistema intervencionista en el cual vivimos.

Los gobernantes usan ese poder para amenazar a las personas productivas en Guatemala: por ejemplo, nos amenazan con la cárcel si justamente nos negamos a pagar impuestos, los cuales suelen terminar en los bolsillos de los corruptos. ¿También utilizan el poder para extorsionar a quienes importan bienes de otros países? Sí: conozco muchos casos de verdaderos empresarios que han sido extorsionados en las aduanas y han sido obligados a decidir entre cerrar su negocio o ceder a la extorsión. ¿Acaso es lo mismo pactar con un corrupto para hacer tratos sucios que ser extorsionado por quienes ostentan el poder?

En el otro extremo hay cómplices de los corruptos que gobiernan, incluyendo narcotraficantes, hecho que ha sido denunciado por varios medios durante años. Pero la mayoría de los afectados son empresarios que con mucho esfuerzo hacen malabares con tal de seguir produciendo y creando riqueza y fuentes de trabajo para otros. Es injusto que a ellos que son las principales víctimas de los criminales que integran no solo la mafia de La Línea, si no todas las otras pandillas que operan en la SAT y las aduanas, se les acuse de ser compinches de quienes los han extorsionado.

Algunos analistas considerarán cool y que los hace populares atacar a los menospreciados empresarios. Es políticamente correcto. Pero a mí me parece una acción miserable. Invito a quienes son intelectualmente honestos a reflexionar sobre esos otros, y no confundir a los oportunistas con aquellos que son víctimas del abuso del poder.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 27 de abril de 2015.

Etiquetas: , , , , , , , ,

4.20.2015

CICIG y SAT: corrupción y extorsión



Antes de cualquier otro comentario, quiero expresar mi alegría al saber que ¡finalmente! parece que se van a perseguir a los miembros más importantes de la mafia estatal que actualmente extorsiona a quienes intentan comercializar con personas o empresas cuyas operaciones se encuentran más allá de nuestras fronteras. Una red de corruptos que se han aprovechado del poder casi ilimitado que, lamentablemente, les han entregado a los gobernantes aquellos que han caído en la trampa del Estado Benefactor/Mercantilista.

Sin embargo, coincido con quienes han hecho ver que los capturados apenas representan la punta del iceberg: una pequeña mancha al tigre. Espero que la valiente acción dirigida por la Fiscal General, Thelma Aldana, sea sólo el principio de una estrategia que también lleve a la cárcel, y obligue a devolver lo que han robado, a los meros mandamases de la pandilla: al presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidente Roxana Baldetti. De ser posible, que se juzgue a funcionarios de gobiernos anteriores, incluidos presidentes y demás miembros de sus respectivos gabinetes.

Ahora, me surgen varias dudas en lo que respecta a la operación planificada por el MP, apoyado por la CICIG. Primero, es vox populi desde hace años que al frente de esta organización de criminales está la mismísima vicepresidente, Roxana Baldetti. ¿Por qué no aparece entre los señalados? ¿Cuándo inicia el proceso de antejuicio para presentarla ante la justicia? Conociendo la cercanía de la mencionada con el Presidente, Otto Pérez Molina, ¿está también él bajo investigación? ¿Cuándo vamos a tener más información en lo que respecta a los responsables del Organismo Ejecutivo? Porque, espero que no pretendan los funcionarios del gobierno, del MP y la CICIG vernos la cara de tontos y crean que nos vamos a tragar el cuento de que Pérez Molina y Baldetti no sabían nada de lo que hacían los tipos que ellos mismos pusieron al frente de la SAT y las aduanas. No se diga el caso de Juan Carlos Monzón que ocupa el cargo de Secretario PRIVADO de Baldetti.

Por cierto, llama mi atención el que hayan aprovechado a llevar a cabo este operativo precisamente cuando Monzón se encuentra fuera de Guatemala. Él y Baldetti. Total, ya han esperado tantos años para apresarlos que unos días más no eran trascendentales. ¿Por qué hacen las capturas cuando el supuesto cabecilla está de viaje en el exterior? No tiene sentido, a menos que el rumor, cada vez más fuerte, de que los señores de la CICIG negociaron la impunidad de los mencionados a cambio de que se renueve, nuevamente, su inconstitucional mandato.

Si acaso en los próximos días no empiezan las acciones en contra de los jefes de los capturados, sin lugar a duda y lamentablemente, confirmaré mi sospecha externada en el párrafo anterior, apoyada por la explicación que circula a sotto voce, a nivel nacional e internacional, de que este espectáculo tuvo como objetivo asegurarle el trabajo a los burócratas de la CICIG por unos años más.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 20 de abril de 2015.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

1.19.2015

Orbis Pérez


En el gran mundo del pequeño Otto, Guatemala es el país de la eterna prosperidad y él es un magnánimo rey que rige las vidas de los siervos que la habitan. Para el mentado regente, el érase una vez un pueblo en el cual muchos buscan sobrevivir en condiciones precarias es parte del pasado. Hoy, quien no quiere ver las cosas desde el universo fantástico del Presidente es un obstinado. Si por él fuera, al cadalso mandaría a aquellos que viéndole a la cara le dicen: “es usted un mentiroso y no vamos a dejar que siga violando nuestros derechos, nos vamos a defender”.

La mayoría de los supuestos resultados incluidos en el informe de su gestión del año 2014 son presentados fuera de contexto, como es el caso de que aparentemente bajó la inflación, lo cual si fuera cierto se debería principalmente a hechos internacionales que no tienen relación alguna con las decisiones de Pérez Molina y su gente. En otras partes de su presentación simplemente, cual mago mediocre que es, sacó los datos de su manga: mintió descaradamente, viéndonos directamente a los ojos… por medio de las cámaras de televisión, engañándose a sí mismo al creer que nos engañaba a quienes lo observábamos del otro lado de la pantalla. Basta dar una vuelta por las redes sociales para confirmar mi afirmación.

Los pocos mal llamados avances que les permiten a algunos mejorar su calidad de vida y al resto sobrevivir, los hemos logrado nosotros, los ciudadanos productivos, A PESAR del gobierno, no como resultado de las absurdas y entorpecedoras decisiones que ellos han tomado durante el mandato de Pérez Molina. Por supuesto, no sólo él es responsable de los obstáculos que nos han puesto en el verdadero camino del progreso: tan responsable es del desmadre el Presidente como lo es Roxana Baldetti y todos los achichincles de ambos.

Lo que fue el colmo del descaro, es la manera en la cual se refirió a la corrupción, pretendiendo hacernos creer que ésta ha disminuido en su administración. Todo lo contrario: considero que tanto el parasitismo como el robo de nuestros impuestos está llegando a límites inimaginables hace apenas unos años. El ostento, la desvergüenza y la desfachatez con la cual exhiben el dinero que nos han saqueado está a la vista de todos los que quieren ver la realidad actual de Guatemala.

Sí señor Presidente, lo repito: usted miente. Lo sabe su merced, lo sé yo, lo sabe la mayoría de mis compatriotas. Lo saben aún aquellos que lambisconamente le doran la píldora con el único objetivo de ver qué le sacan: algún contratito de varios millones con el abstracto Estado pagado a costa nuestra; una plaza de ¿trabajo? que ocuparan al mejor estilo Gasparín: como si fueran fantasmas será raro que alguien los vea presentarse a las oficinas donde se supone son empleados, por tanto, menos los verán laborando. Y así, puedo seguir elaborando sobre los motivos que llevarían a algún hipócrita sobalevas a seguirle el juego con tal de endulzarse el oído. ¿Ha pensado qué va a pasar al finalizar su período?


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 19 de enero de 2015.

Etiquetas: , , , , ,

1.12.2015

Presupuesto/impuestos: agua/aceite



No se mezclan el agua y el aceite. No se mezclan la aprobación del Presupuesto y nuevos impuestos. El artículo 19 de la Ley Orgánica del Presupuesto (Decreto 101-97) claramente establece al referirse al Título III lo siguiente: “No podrán incluirse normas de carácter permanente ni se crearán, por ellas, entidades administrativas, de reforma o derogatoria de vigentes, ni de creación, modificación o supresión de tributos u otros ingresos”. El enunciado es claro y no necesita de la interpretación arbitraria de ningún leguleyo.

Sin embargo, 111 diputados tuvieron el descaro el año pasado de pasarse por el arco del triunfo la limitación legal que tienen para aprobar junto con el “Presupuesto General de malgasto y despilfarro de los ladrones que nos gobiernan” más tributos para la gente productiva en Guatemala. Es tal su desesperación de acumular fortunas mayores de las que ya han logrado de manera mal habida, que ilusamente creyeron que se podían dar el lujo de pisotear la restricción mencionada. Por supuesto, no es la única regla que han violado en la aprobación del esperpéntico plan de robo que es el tal Presupuesto.

Para beneficio de todos, los miembros de varias cámaras empresariales no tardaron mucho en presentar, primero, amparos en contra de la decisión de los mentados 111 diputados, sino que nomás entró en vigencia el decreto que da vida a este mamotreto le empezaron a llover acciones de inconstitucionalidad. Y, al menos hasta el momento, los magistrado de la Corte a cargo de resolver las impugnaciones han sido correctos al suspender, aunque sea de manera provisional, varios de los artículos cuestionados entre los cuales se encuentra el impuesto a las líneas telefónicas y la autorización que se habían recetado los corruptos diputados para hacer obra pública por medio de sus compañías constituidas como organizaciones no gubernamentales (ONG).

Ahora, llama mi atención que al menos al instante en el cual escribo esta columna los magistrados de la Corte de Constitucionalidad aún no han suspendido (ya que en ambos casos aplica la misma restricción que he comentado) los impuestos a la distribución del cemento y a la extracción de ciertos minerales. Recuerden que el incremento del mil por ciento en las regalías no fue para todos los que se dedican a esta actividad. Bien se cuidaron los ponentes de este disparate en no molestar a la vicepresidente Roxana Baldetti quien, entre otras cosas, ha invertido el dinero corrupto que ha adquirido en la extracción de jade.

Espero que se siente un precedente y alguien con los recursos para hacerlo demande a los congresistas responsables de esta nueva ilegalidad. Hasta que los gobernantes, legisladores, jueces, burócratas estatales… paguen las consecuencias de sus acciones, seguirán violando las normas que se les antoje con tal de alcanzar sus objetivos. Ya basta. Ojalá sean obligados a devolver lo que han robado y se les envíe por un tiempo a una cárcel donde tengan que trabajar para ganarse la vida. No dejemos de soñar.


Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 12 de enero de 2015.

Etiquetas: , , , , ,

10.06.2014

Ménage à trois patriótico



Cuando leí sobre la alianza entre la pandilla de Manuel Baldizón y el partido (en pedacitos) Patriota, pensé que tal vez Roxana Baldetti había optado por cambiar su estilo de vida política de monógama seguidora de un solo hombre, Otto Pérez Molina, por el tan de moda swingerismo: el intercambio de parejas en la cama para reavivar la monotonía en la cual caen algunas relaciones. Lo que, según los rumores dispersados por algunos conocidos de la pareja presidencial, hace tiempo viene haciendo Pérez Molina.

Sin embargo, cuando el mismísimo Presidente salió a defender públicamente tal componenda ¡perdón, los acuerdos! se me prendió el foco. En la cama no solo retozan Roxana y Meme: el tálamo nupcial lo comparten con Otto. En fin, somos testigos de un tradicional trío, de un threesome, de un hogar de tres… en este caso unidos por el placer de ejercer el poder.

Por cierto, si el hecho comentado estuviera restringido a la esfera privada de los mencionados, no sería de ninguna importancia para los demás lo que ellos decidieran hacer con sus existencias. El serio problema de esta alianza es que las acciones de los involucrados nos van a afectar a todos, y los frutos de esta relación considerada por algunos incestuosa (son lobos de la misma loma…) los vamos a tener que pagar el resto.

Varias de las criaturas procreadas por esta unión ya vieron la luz del día. Entre éstas puedo mencionar a la nueva dupla designada por el Congreso para representarlos en la Junta Monetaria (Gudy Rivera y Álvaro Trujillo), a las cuarenta y dos salas de apelaciones y a la próxima Corte Suprema de ¿Justicia? del ¿Organismo Judicial?, este último cada vez más supeditado al dúo mandatario. Están pendientes de nacer, con amenaza de los rojos de abortar los engendros negociados, más préstamos con organismos internacionales, los observadores morbosos de la actividad de la trinca,  y una nueva multimillonaria emisión de bonos.

O sea, más deuda para los esclavizados tributarios. A pocos escapa el hecho de que la mayoría de este dinero se va a destinar primordialmente a dos cosas: a aumentar la ya cuantiosa fortuna mal habida de los implicados en este triángulo y a financiar la actual campaña política de sus respectivas maras. Por supuesto que también se van a beneficiar aquellos que han facilitado el éxito de este pacto entre amantes de lo ajeno cerrado en el Hades.

Y mientras los amancebados descansan después de la productiva faena, usted ¿decide empacar y marcharse? ¿Solo observa, como lo hacen los complacientes burócratas internacionales que parecen ser el colchón de la movida? ¿Se pone a llorar sintiéndose impotente ante la permanente violación de sus derechos individuales? ¿Se indigna y despotrica en las redes sociales en contra de los corruptos que nos gobiernan o nos quieren gobernar? ¿Acaso se ha preguntado qué más puede hacer para acabar con este robo descarado a mano legislada? El ciudadano es el principal actor de cambio, pero para serlo debe actuar. ¿Usted qué hace?



Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 6 de octubre de 2014. La imagen la bajé de la Internet.

Etiquetas: , , , , , ,