Todos iguales
Es por eso que la Asociación Civil ProReforma del Estado propone modificaciones a la Constitución Política de la República de Guatemala. Claramente plasma en sus primeras líneas ese anhelo al cambiar la redacción del artículo 157, contenido en la Sección Primera, que trata del Congreso de la República: “En ningún caso el Senado o la Cámara de Diputados emitirán Ley o decretos arbitrarios o discriminatorios, en los que explícita o implícitamente se concedan prerrogativas, privilegios o beneficios que no puedan disfrutar todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo”. La deseada igualdad de todos ante la Ley. La única igualdad posible. Los mismos derechos y obligaciones para todos. Ningún hombre es superior a otro. Nadie debe estar por encima de la Ley.
No existe ningún argumento racional para oponerse a lo que es justo. Quienes desean que continúe imperando en Guatemala un sistema que privilegia a unos pocos por encima del resto, sólo lo pueden hacer por dos motivos: o son parte del grupo de privilegiados que lucran a costillas de los demás, o por envidia y resentimiento. Sentimientos que pueden ser de orden material o intelectual. Egos vanos y frágiles.
Luego, con la siguiente modificación al artículo ya citado, se asegura el respeto a los derechos que la Constitución vigente reconoce a todos y, además, se limita el ejercicio del poder tanto de los diputados como de los senadores: “Ninguna norma o disposición emitida por el Senado o por la Cámara de Diputados puede violar, restringir o reducir las normas contenidas en el título II, capítulo I de la Constitución actual”. Touché: la evidencia pone en evidencia, a los mentirosos e hipócritas. A los que basan su oposición en argumentos falaces y ad hóminen.
Y así, apreciado lector, puedo copiar la propuesta de cambios a la Constitución, promovida por ProReforma, para desenmascarar a los interesados en confundir a la ciudadanía honesta, respetuosa y productiva que desea vivir en una sociedad en la cual todos, a partir de nuestros fines propios, podamos vivir la mejor vida posible. No es cuestión sólo de sobrevivir. Al fin, el objetivo de casi todos es ser feliz. Y como dijo Facundo Cabral en su reciente concierto en Guatemala: “El único deber debería ser el ser feliz, porque las personas infelices se la pasan jodiendo a los demás”.
Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 7 de diciembre de 2009. La fotografía la tomé el domingo 14 de junio de 2009, durante el "Tusanami Blanco" en la Plaza Italia.
Etiquetas: derechos individuales, Estado de Derecho, Facundo Cabral, igualdad ante la ley, José Ortega y Gasset, Meditaciones del Quijote, Pro Reforma

