Touché

En la sección “En la mira” de Siglo Veintiuno del 22 de abril encontré frases de antología atribuidas al compañero de formula de Álvaro Colom. No voy a mencionar la mayoría de éstas, porque me faltaría espacio para comentarlas. Sin embargo, hay unas en especial que considero importante resaltar porque, lamentablemente, la falta de preparación de Espada en el área económica lo hace repetir el error que tantos han cometido antes que él: proponer castigar aún más a la gente productiva del país. ¿Cómo? Con más impuestos. Y no cualquier tributo, sino los más dañinos de todos: impuestos directos progresivos.
“En Guatemala debe haber una reforma fiscal progresiva, que pueda evitar una confrontación de grupos, en la que tanto el empresariado y el Gobierno trabajen”. ¿Acaso no es lo anterior un galimatías? ¿Habrán citado de forma equivocada al candidato? No sé. Usted dirá.
Y esta información, y el éxito obtenido con estas medidas, no los encuentra únicamente en los libros de la Marro (algunos de los cuales debería de leer, no sólo citar, para no meter la pata): lo viven los habitantes de los países que han llevado a cabo las reformas fiscales buscando, al menos, lo que se conoce como flat tax. Nunca por medio de la propuesta de Marx (lea el Manifiesto Comunista de 1848) de impuestos progresivos cuyo objetivo es confiscar el capital.
En fin, como en un duelo de espadas, no me resta más que decir… touché.
Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno” el lunes 7 de mayo de 2007.
Etiquetas: elecciones, impuestos, involución, progreso, Rafael Espada

