Principios / Marta Yolanda Díaz-Durán A.

1.04.2008

Fin


Al fin llegó el final de este complicado año 2007. Lo celebro como pocas veces. Y aguardo esperanzada el ciclo que empieza pronto. Sé que sólo es un día más. Apenas unas horas después de que hoy, 31 de diciembre, usted lea mi último escrito publicado este año. Menos de un segundo de diferencia. Un instante que amerita quemar cohetes y festejar la llegada de un nuevo número en el calendario. Y, pecando, sin pena, de común, esa diferencia de horas, minutos, segundos, representará para mí, en esta oportunidad, un alivio. Casi borrón y cuentas nuevas.

Por supuesto que llevo en la valija del viaje de mi vida, un montón de recuerdos y lecciones aprendidas cada día. En un espacio húmedo irán las lágrimas vertidas, y en otro luminoso, las risas distendidas. Todas fruto de mi deseo de vivir intensamente cada momento irremplazable de mi existencia. Míos, sólo míos. Yo, sólo yo elijo con quiénes y cuándo compartirlos.

En ese equipaje van mis equivocaciones y aciertos. También, ineludiblemente, empaco los costos pagados por alcanzar mis metas. Y los sacrificios exigidos por mis errores. Guardo mis miedos enfrentados, la mayoría de estos superados, y mis alegrías, algunas veces encontradas, y otras simplemente disfrutadas.

Este año que muere, mi Papaché, mi admirado abuelo, hubiera cumplido cien años de nacido. Sin embargo, sin la luz de sus días, mi Mamatita, él prefirió no vivir. Qué cosa. Ejemplo de un verdadero amor eterno. Una muestra de que existe esa coincidencia de valores en el largo plazo que permite a dos personas en su unicidad, compartir sus vidas. Genial concepto aristotélico del más comentado y menos entendido sentimiento humano.

En la esfera pública que compartimos todos, sin conocernos, termina un gobierno mediocre, como la mayoría de los que lo antecedieron: una administración del ficticio Estado, de apariencias benefactoras, que nos deja más amolados que antes, pagando más impuestos y sin seguridad ni justicia. Claro, más allá de las ilusiones frustradas de unos cuantos, y los dineros de los tributarios que se embolsaron los miembros del exclusivo círculo de gente relacionada con el ejercicio del poder, desde burócratas hasta rentistas, pasando por oportunistas y mercantilistas privilegiados.

En fin, este año que pasa también me deja, entre otras cosas que llevo en el baúl, muchos amigos más, que desde el centro de la urbe, y directo al centro de mi corazón, me han confirmado que, independientemente de las circunstancias que encontremos en nuestro camino, el fin último de nuestra existencia, ser felices, depende de nosotros y las decisiones que tomemos ante los retos con los que nos topemos.

Bienvenido incierto 2008, con nuestros nuevos gobernantes, con viejas mañas. Bienvenida temporada de nuevas aspiraciones, sustentadas en enraizados principios, materiales primarios de la maleta que contiene mi ayer, mi hoy y el espacio justo para mi mañana.

Artículo publicado en el diario guatemalteco “Siglo Veintiuno”, el lunes 31 de diciembre de 2007. La fotografía la tomé a mediados del ciclo que termina, desde la azotea que me permite, de vez en cuando, asomarme a la urbe en la cual paso gran parte de mi vida, la ciudad de Guatemala.

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3 Comments:

  • buenos deseos para vos en este nuevo año y en este momento estoy escuchando el programa disfrutando de las vivencias de las tradiciones mexicanas y las vivencias muy bien contadas de la vida de un cantante de opera. Es realmente enriquecedor escuchar programas como el de hoy viernes. Te recomiendo la lectura de un blog chapín nuevo y fresco en cuanto a literatura se refiere. La dirección es www.cuentospajeros.blogspot.com

    By Blogger Emilio Ruiz, at 1:59 p.m.  

  • Gracias Emilio, por tus comentarios y la recomendación de visitar "cuentospajeros". También traté de entrar al blog de cuentos que tenés en tu perfil, pero sólo pueden hacerlo invitados, así que... me quedé con la gana de leer de qué trata el blog.

    En fin, nos seguimos escuchando y leyendo.

    MY

    By Blogger Marta Yolanda Díaz-Durán A., at 4:21 p.m.  

  • Con un suspiro recibo el año nuevo, compañado de muchas iluciones que llevo escritas en el cuaderno de mi corazon, con un lápiz para anotar las lecciones de la vida, con un libro nuevo, reto para seguir leyendo y un par de audifonos para seguir escuchando y educandome y así poder romper paradigmas y no tragarmes todas las mentiras de gobierno escuchandote. Que bueno que empiezo este año con tus enseñanzas.

    By Anonymous Anónimo, at 8:57 a.m.  

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